La campaña electoral de Emmanuel Macron fue víctima de ciberataques rusos

El candidato socioliberal y la ultraderechista Le Pen retoman su carrera al Elíseo

Miércoles, 26 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Macron, en un acto de campaña.

Macron, en un acto de campaña. (Foto: Efe)

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Macron, en un acto de campaña.

parís- El socioliberal Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen retomaron ayer a ritmos diferentes su carrera hacia la Presidencia de Francia, cuya segunda y definitiva vuelta se celebra el 7 de mayo.

Entretanto, un informe de la compañía de seguridad informática Trend Micro divulgó lo que para muchos era un secreto a voces: la campaña de Macron fue pirateada por el grupo de hackers rusos Pawn Storm, el mismo que fue acusado de ciberataques contra la candidata demócrata a las presidenciales de EEUU, Hillary Clinton.

El diario 20 minutes detalló que, entre mediados de marzo y mediados de abril, el grupo creó cuatro nombres de dominios similares a los del equipo de En Marche!, el movimiento en torno al cual Macron ha articulado su candidatura.

Según la empresa japonesa Trend Micro, los hackers intentaron robar datos personales o de identificación a través del envío de correos fraudulentos y también tenían como objetivo infectar ordenadores.

El equipo de Macron ya había anunciado a mediados de febrero haber sufrido “cientos, incluso miles de ciberataques procedentes de las fronteras rusas”, y ahora aseguró no estar sorprendido por las conclusiones de este informe.

El director de la campaña digital del candidato, Mounir Mahjoubi, precisó a 20 minutes que ninguna de sus cuentas de correo electrónico ha sido pirateada y señaló no estar en capacidad de poder atribuir el origen de estos últimos ataques, los ocurridos entre marzo y abril.

no perder el tiempoEn la cuenta atrás hacia la presidencia, con menos que perder que su rival Macron, considerado el claro favorito, la líder ultraderechista fue la primera en retomar la campaña en un intento de no perder tiempo para alargar su base electoral y convencer a quienes la asocian con el radicalismo y la intolerancia.

Si el lunes, el día de la resaca electoral del primer turno, Le Pen ya celebró un acto en su feudo electoral de Pas-de-Calais (norte), ayer madrugó para visitar un mercado de abastos en la localidad de Rungis, en las afueras de París, territorio poco fecundo para la ultraderechista. La dirigente, que anunció anoche que se apartaba temporalmente de la presidencia del Frente Nacional (FN) para hacer campaña sin consignas partidistas, se pronunció por “la Francia que se levanta pronto, la Francia que trabaja y la que querría trabajar”.

La candidata hizo hincapié en su modelo económico y social en contraposición al de Macron, al que asocia con “la desregulación total”. “Querría que en los platos de los niños haya productos franceses”, apeló, en alusión a su defensa del proteccionismo frente a los principios del mercado único europeo.

Por su parte, Macron, un antiguo banquero licenciado en filosofía que a sus 39 años podría ser el presidente de Francia más joven de la V República, retomó la campaña al ralentí. Tras haber festejado el primer puesto del 23 de abril en un restaurante parisino, se quedó el lunes en su cuartel general y visitó ayer el hospital de Garches (afueras de París), especializado en personas con graves parálisis y deficiencias.

su primer gran acto, hoyPor la mañana había coincido con la propia Le Pen en un acto en los Campos Elíseos de París para homenajear a Xavier Jugelé, el policía de 37 años asesinado el 21 de abril en una atentado yihadista.

El primer gran acto de campaña del candidato del movimiento En Marche! será hoy en Arrás, en el norte de Francia, uno de los bastiones electorales de la ultraderecha.

En una entrevista al canal France, criticó “el proyecto de brutalidad y de odio” que encarna Le Pen y, en respuesta a Hollande, consideró que la carrera no está “ganada”. - Efe

segunda vuelta

le pen, en busca de nuevos votantes

Intenta persuadir a 10 millones más. El fuerte inicio de campaña de Le Pen responde a su necesidad de convencer a muchos más nuevos electores que Macron, quien ha recibido el respaldo del presidente saliente, François Hollande, y de barones del Partido Socialista y de Los Republicanos, las dos fuerzas que se han alternado el poder en Francia en las últimas décadas. La aspirante deberá persuadir a unos 10 nuevos millones de votantes, que se unirían a los 7,6 millones que la respaldaron el 23 de abril (21,30 %). Los católicos más radicales que votaron a Fillon y los jóvenes que lo hicieron a Mélenchon se perfilan como dos caladeros de votos para ella.