Mesa de Redacción

Sombras en anticorrupción

Por Joseba Santamaria - Miércoles, 26 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Esta nueva sucesión diaria de casos aislados de corrupción en el PP alrededor de Ignacio González, expresidente de Madrid, y de la llamada operación Lezo deja también una preocupante deriva que implica directamente la credibilidad de otras estructuras del Estado, desde la Fiscalía Anticorrupción a magistrados amigos, incluso al fiscal general del Estado y al propio ministro de Justicia, Rafael Catalá, pillado en otro sms bochornoso de apoyo a González tipo Rajoy a Bárcenas, Luis, se fuerte. En todo el entramado empresarial de González diseñado para el saqueo de millones de euros públicos y el cobro de sobornos de grandes empresas beneficiadas por sus adjudicaciones resalta el nombre de Manuel Moix, recién nombrado fiscal jefe Anticorrupción. Sabíamos que Moix intentó paralizar parte de la investigación ordenada por el juez Eloy Velasco el día de la detención de González, lo que motivó una rebelión interna de los fiscales. Sabíamos que una magistrada amiga avisó al director y al presidente de La Razón de que estaban siendo investigados. Ahora sabemos también -lo publicó ayer infoLibre-, que Moix ya encubrió en 2009 el escándalo de un campo de golf adjudicado por González. Amistades peligrosas, filtraciones, chivatazos, micrófonos, obstáculos a la investigación judicial... y todo ello desde las más altas instancias garantistas de esa misma justicia en la Fiscalía y en la Audiencia Nacional. Es una derivada tan peligrosa como la misma corrupción, que afecta a la esencia de la credibilidad de los instrumentos básicos de la Justicia en un Estado de Derecho. Y ni dimisiones ni destituciones aún. Muy grave todo.