Le Pen se lleva el primer asalto contra Macron en una emboscada política

La candidata ultra se presenta por sorpresa en una fábrica a la vez que el centrista

Enrique Rubio - Jueves, 27 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Macron, durante su reunión con los sindicatos.

Macron, durante su reunión con los sindicatos. (Foto: Efe)

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Macron, durante su reunión con los sindicatos.Marine Le Pen, junto a los trabajadores de Whirlpool.

parís- El paseo militar que el socioliberal Emmanuel Macron podía esperar hacia el Palacio del Elíseo comenzó ayer de la peor de las formas posibles para él, con una hábil maniobra política de su rival, la ultraderechista Marine Le Pen, que lo dejó fuera de juego con una inesperada visita a una fábrica.

Por sorpresa y demostrando la cintura política que siempre se le ha atribuido, Le Pen apareció junto a los trabajadores en huelga de la fábrica de Whirlpool en Amiens (norte), que será deslocalizada, mientras Macron se reunía a puerta cerrada con los sindicatos en la Cámara de Comercio.

El poder de la imagen fue devastador: el baño de masas de la ultraderechista, entre selfis a las puertas de la planta y gritos de ¡Marine presidenta!, difundido al mismo tiempo que la reunión de un Macron cariacontecido frente a una magra representación sindical.

El problema de la fábrica de Amiens, que además es su ciudad natal, ha supuesto una piedra en el zapato para Macron desde que se conociera en enero que Whirlpool planea trasladar su producción a Polonia.

Con 290 empleos fijos en el alero, el exministro de Economía aceptó reunirse con el comité intersindical de la planta, pero no visitar a los huelguistas junto a la fábrica.

Le Pen, que tiene en el voto obrero uno de sus principales caladeros de cara a la segunda vuelta de las elecciones el próximo 7 de mayo, no dudó en aprovechar la situación. “Que Macron venga aquí no para reunirse con los huelguistas sino a no sé qué sala de la Cámara de Comercio, para reunirse con dos o tres personas, es una demostración tal de desprecio que he decidido salir de mi consejo estratégico para venir a Amiens”, espetó Le Pen ante las cámaras.

El socioliberal intervino al finalizar la reunión para defender su encuentro con los sindicatos y atacar la “utilización política” que a su juicio hizo su adversaria del conflicto social. “El proyecto de Le Pen no arregla nada de la situación de Whirlpool. ¿La salida de la Unión Europea? Si ella es elegida, esta fabrica cerrará, como muchas otras en Francia”, consideró. Más tarde, forzado por la acción de la ultraderechista, acudió en persona a ver a los huelguistas, que lo recibieron entre abucheos y duras críticas.

Rodeado por los trabajadores, entre los que había miembros del Frente Nacional de Le Pen, según los medios franceses, Macron argumentó que no puede “prohibir a una empresa cerrar una fábrica, porque eso no es posible. Si no, ninguna empresa más vendría a invertir en Francia”.

comienzo real de campañaEste cruce de espadas, que fue calificado en Francia como el comienzo real de la campaña de la segunda vuelta, marcó una jornada en la que también se conoció que el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, cuarto en la primera ronda, no hará público su voto en la segunda.

El líder de La Francia Insumisa recibió duras críticas por no participar en el “frente republicano” para frenar el paso a Le Pen, a las que se sumó el propio Macron. “Sus votantes (de Mélenchon) se merecen algo mejor”, dijo el exministro. La Francia Insumisa ha abierto una consulta entre sus bases para decidir si pide el sufragio en la segunda vuelta para Macron, el voto en blanco o la abstención, mientras que votar por Le Pen “no es una opción”.

Quien sí manifestó su apoyo a Macron fue el expresidente conservador Nicolas Sarkozy. “Es una elección responsable que no significa en ningún caso un apoyo a su proyecto”, afirmó en Facebook el jefe de Estado entre 2007 y 2012.

en busca de votos

Evitar la fuga de empresas. Para cerrar el primer asalto, Le Pen comunicó sus propuestas para evitar la fuga de empresas, entre ellas tasar al 35% los productos de fábricas deslocalizadas y vendidos en el mercado francés.

Nacionalizar la planta. A la espera de que Whirlpool no deje Francia o encuentre un socio que conserve los empleos, Le Pen se comprometió a nacionalizar la planta “si es necesario”.

ataque químico

Francia culpa al régimen sirio

Gas sarín como arma. El Gobierno de Francia responsabiliza al Gobierno sirio del ataque químico que acabó con la vida de un centenar de personas cerca de la localidad de Jan Sheijun en la provincia de Idlib, mediante el empleo de gas sarín, según comentó el ministro de Asuntos Exteriores galo, Jean-Marc Ayrault. El servicio de Inteligencia francés llegó a esta conclusión tras analizar muestras obtenidas en el lugar del ataque y compararlas con las que tenía de anteriores ataques. “Sabemos, gracias a una fuente determinada, que el proceso de fabricación de las muestras tomadas es un método típico desarrollado en los laboratorios sirios”, aseguró Ayrault.