Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Endesa se enroca y no renuncia a reabrir Garoña

La empresa, copropietaria al 50% de la planta, no se pronunciará hasta que Rajoy diga si concede la licencia o no
Iberdrola pide más tiempo al Gobierno para analizar si es viable solicitar la renovación de otras centrales

J. Fernández - Jueves, 27 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Un manifestante, ante la central de Garoña, localizada en el valle burgalés de Tobalina.

Un manifestante, ante la central de Garoña, localizada en el valle burgalés de Tobalina. (Foto: Alex Larretxi)

Galería Noticia

Un manifestante, ante la central de Garoña, localizada en el valle burgalés de Tobalina.

Bilbao- Más tiempo. Eso es lo que buscan ganar las dos compañías eléctricas -Endesa e Iberdrola- propietarias de la planta nuclear de Garoña. La primera ya ha anunciado que dilatará todo cuanto pueda cualquier decisión sobre el futuro de la central;en concreto, hasta que el gabinete de Mariano Rajoy se pronuncie definitivamente ante la petición para reanudar la actividad de la central. Y la segunda, por boca de su presidente Ignacio Sánchez Galán, confirmaba ayer que ha solicitado al Gobierno español un plazo más amplio para poder decidir si opta por renovar los permisos de explotación de otras centrales en las que participa y cuya licencia expira en fechas próximas.

En los meses venideros, por ejemplo, se debe solicitar la renovación de las autorizaciones para las instalaciones Almaraz I y II, participada por Iberdrola (53%), Endesa (36%) y Gas Natural Fenosa (11%);y también para Vandellós II, propiedad de Endesa (72%) e Iberdrola (28%), cuyas licencias de explotación concluyen en 2020. El proceso de petición se debe llevar a cabo tres años antes de su expiración.

Subrayaba en este sentido Sánchez Galán que su filial Iberdrola Nuclear España lleva años “soportando importantes pérdidas debido a los grandes impuestos que gravan la energía nuclear en España”. Este escenario, manifestó, “ha modificado el plan de negocio original” que la compañía tenía en esta área de actividad por lo que al no saber cuándo desaparecerán esas mermas en la cuenta de resultados “es complicado pedir permisos que se dan para plazos largos de tiempo”.

Sánchez Galán puntualizó que ese plazo que demandan al Ejecutivo sería de unos doce meses, no más, a fin de “poder analizar la situación y conocer la política energética que va a aplicar el Gobierno. Antes de tomar cualquier tipo de decisión nos gustaría que se definiera la política energética”, enfatizaba el presidente de Iberdrola. Solo de esa manera, insistía, será posible tomar decisiones que no tengan efectos directos en la cuenta corriente de la compañía. “Hay que saber cómo se va a pagar el coste de la energía nuclear y ver si se puede generar algún beneficio”, resumía.

Las palabras de Sánchez Galán llegaban el mismo día en que Endesa -la otra eléctrica implicada en el porvenir de Garoña- tenía previsto dar su opinión sobre la central burgalesa localizada a 40 km de la capital alavesa. Iberdrola ya lo había hecho en este caso particular: “no es viable económicamente”. Sin embargo, Borja Prado (presidente de esa compañía) insistió en que mantendrá su posición respecto al futuro de la planta. Es decir, no se pronunciará hasta que el Gobierno central decida -tiene de plazo hasta agosto- si concede el visto bueno a la petición de reapertura de la central tras el informe favorable emitido por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

No hay ‘quorum’Así, y pese a que Iberdrola (accionista al 50% junto a Endesa de Nuclenor, la empresa que gestiona Garoña), venía reclamando un acuerdo para desistir de la petición de renovación de la licencia, el futuro de la central nuclear burgalesa no parece que vaya a despejarse como mínimo, hasta el verano. En declaraciones a los medios de comunicación tras la Junta General de accionistas, Prado recalcó la posición defendida por Endesa ante el Consejo de Administración de Nuclenor: no puede reclamar el desestimiento de la petición de licencia, al no haber quorum entre ella e Iberdrola, que pidió a Endesa que se decantara por no reabrir la central nuclear ubicada en el Valle de Tobalina ante las pérdidas económicas que supondría.

Prado dejó claro que “no vamos a tomar una decisión ahora, sino que vamos a esperar a las consultas” que el Gobierno español y el Ministerio de Energía anunciaron que mantendrían con agentes sociales e instituciones implicados: Diputación Foral de Araba y Gobierno vasco. “Hemos esperado a que se pronunciara el Consejo de Seguridad Nuclear”, apostillaba el presidente de Endesa al tiempo que expresaba que “ahora el Gobierno ha decidido hacer unas consultas y, una vez que se pronuncie, nosotros tomaremos la decisión sobre Garoña. Estudiamos que nuestros negocios sean financieramente viables y ese día tomaremos una decisión”, insistió Prado.

De cualquier forma, abrió la puerta a un posible entendimiento con Iberdrola y a encontrar la forma de llegar a una posición única respecto al futuro de Garoña. Asimismo, consideró que no se puede decir que el negocio nuclear sea “inviable”, aunque sí reconoció que cuenta con importantes cargas fiscales. “No vamos a ser los precursores de cargarnos un sistema”, afirmó antes de añadir que dicha postura, la de esperar a lo que diga el gabinete de Rajoy, se aplicará también al resto de centrales nucleares en las que la compañía es accionista.