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Un cuento de Altsasu

Fanietorri presenta hoy una adaptación ilustrada del tradicional cuento de la bruja Mainamikirri

Se trata de un proyecto colectivo de Castillo Suárez, Joxe Mari Morcillo y Enara Intsausti

Nerea Mazkiaran - Viernes, 28 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Castillo Suárez, Joxe Mari Morcillo y Enara Intsausti, delante de Errota Txiki, molino de Altsasu en el que según algunos se situaba el cuento de Mainamikirri.

Castillo Suárez, Joxe Mari Morcillo y Enara Intsausti, delante de Errota Txiki, molino de Altsasu en el que según algunos se situaba el cuento de Mainamikirri.

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Castillo Suárez, Joxe Mari Morcillo y Enara Intsausti, delante de Errota Txiki, molino de Altsasu en el que según algunos se situaba el cuento de Mainamikirri.

“Es un cuento que está en la memoria colectiva todavía. En Altsasu se utiliza para decir a alguien que llega tarde”

altsasu- Dentro de la programación organizada por la biblioteca de Altsasu en torno a la Semana del Libro, hoy se presenta en Iortia Mainamikirri, la adaptación ilustrada de un cuento tradicional de Altsasu. Se trata de un proyecto colectivo de Fanietorri Argitalpenak, una editorial creada de manera puntual para este trabajo por la escritora Castillo Suárez, el dibujante Joxe Mari Morcillo y la editora Enara Intsausti. Será a partir de las 18.00 horas, con un taller infantil a continuación.

Lo cierto es que el nombre de la editorial, Fanietorri, tiene varios significados. Por un lado podría traducirse por correveidile, que identificaría al malo del cuento, que espía e intriga. También define el inicio de un camino que este trío no sabe dónde va a acabar. Además, es una palabra que muestra el euskera de Altsasu del pasado siglo, cuando comenzó a desaparecer. “Evidencia que se utilizan elementos de la lengua propia pero el nexo de unión es la lengua invasora, por llamarla de alguna manera”, explica Castillo Suárez.

Precisamente, la grabación del cuento que recogió Izaskun Etxeberria en 1986 a Águeda Zelaia ha sido la principal fuente a la hora de escribir el libro. La otra fue el relato que realiza José Mª Jimeno Jurío del cuento que le transmitió Enrike Zelaia, que a su vez lo había recogido en los años 60, cuando fue de casa en casa para hablar con los mayores. Además de cuestiones musicales, el motivo de su búsqueda en un principio, descubrió un mundo de tradiciones y leyendas entre las que estaba este cuento protagonizado por un grupo de sorgiñak que solían ir a lavar a un molino de Altsasu, algunos dicen que a Errota Zahar y otros a Errota Txiki. La más bruja era Mainamikirri, que siempre llegaba tarde.

“Jimeno Jurío le dio un sentido más literario”, apunta Castillo Suárez. Si bien esta escritora cuenta con nueve libros dirigidos al público infantil, es la primera vez que realiza la adaptación de un cuento tradicional. El proyecto surgió después de que participara en un curso organizado por la fundación Xenpelar. Para estrenarse, pensó en un cuento de su pueblo y en dos amigos. “Está todavía en la memoria colectiva y se utiliza para decir a alguien que llega tarde”, apunta.

Pero eran otros tiempos y el cuento no se puede adaptar tal y como aparece en ambas versiones, que en la actualidad serían racistas, el malo era un gitano, y violentas. Y es que frente a un final justiciero, los de Fanietorri han optado por darle un buen susto y dejarle marchar, una huida en la que parece que continúa el antagonista del cuento.

Joxe Mari Morcillo, más conocido como Morkots, ha visto a Mainamikirri como una persona muy especial, muy social y activa, poseedora de una sabiduría ligada a la naturaleza, una bruja buena pero que también hace de las suyas. “Es una trastillo”, apunta este dibujante, que ha trabajado en películas de animación como Gartxot, Munduari bira y Yoko eta bere lagunak,entre otras. Con una estética cercana al cómic, dibuja con trazo seguro y gran dinamismo, unas imágenes descontextualizadas. “Enrike tiene una visión muy idealizada de Mainamikirri, muy bella y atractiva. Igual no le gusta”, apunta Castillo Suárez.

Estos altsasuarras destacan la labor realizada por Enara Intsausti, de Arbizu. “Se ha encargado de la adaptación, edición, maquetación y gestión. Sin ella no hubiéramos hecho nada”, aseguran. Con 36 páginas y una cuidada edición, se pondrán a la venta 500 ejemplares al precio de 8 euros en Arkatz de Altsasu y otras librerías de Sakana.


AGRADECIMIENTOS Desde Fanietorri agradecen a Arkatz y a una larga lista de personas a las que han acudido en busca de asesoramiento y ayuda. Y es que han buscado ser fieles, en la medida de lo posible, a diferentes aspectos. Si bien está escrito en euskera estándar, también hay palabras del euskalki del valle de Burunda, para lo cual Castillo Surárez consultó con Koldo Zuazo y Mikel Galartza. A la hora de construir los personajes acudió a la antropóloga Aitzpea Leizaola. También han contado con el asesoramiento del editor Xabier Mendiguren y de Yolanda Arrieta. Entre los agradecimientos tampoco se quieren olvidar de Enrike Zelaia e Izaskun Etxeberria, que recogieron este cuento y la familia Iriberri-Goikoetxea, del molino de Urdiain.