Mar de fondo

Noticia, yo

Por Xabi Larrañaga - Sábado, 29 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Será culpable del contagio la prensa llamada del corazón, o sea de las vísceras, supongo. El caso es que la epidemia ha gangrenado ya la información deportiva y política, y poco le falta para conquistar la social y cultural. Un día dejó de importar lo que le ocurría a Chiquetete y a cambio se elevó a noticia lo que le ocurría a quien hablaba de Chiquetete. Ahora leemos que Paco Maruhenda dice algo sobre Pedro J. Ramírez, este sobre Alfonso Rojo, este sobre Eduardo Inda, este sobre Carlos Herrera, y así en un planazo nominativo que a menudo acaba en mención de la madre. La realidad no importa, la actualidad soy yo.

Se ha olvidado aquello de perro no come perro y las cinco W del periodismo, que hoy al parecer son las de wapo, way, webos, wachaval y whiskazo del periodista. Lo que se estila es emular a aquel reportero ruso que saltó al campo durante un partido de la Eurocopa entre su país y el anfitrión, Portugal. El arquero visitante fue expulsado por tocar el balón fuera del área y el cronista botarate trató de pegar al cuarto árbitro. Tras ser detenido por la Policía lusa, se disculpó explicando que en “Rusia es una práctica habitual invadir el terreno de juego”. En este gremio en España lo es invadir el terreno de los hechos, arrebatar el micrófono al cantante y convertirse en amo del karaoke. Algún colega hasta les quita la mordida a los políticos.

Del entusiasmo nómada y curioso de Manuel Chaves Nogales al vídeo estático y gritón de Álvaro Ojeda, he ahí la decadencia. De la vaguería genial de Julio Camba a la indolencia ofensiva de Salvador Sostres. En fin, ya ven: con tanto nombre y tan vano adjetivo casi peco de lo mismo.