Editorial de DIARIO DE NOTICIAS

Vientos de guerra

La escalada de amenazas y exhibiciones militaristas con protagonismo en EEUU y Corea del Norte dibuja un preocupante escenario con Donald Trump intentando lavar su imagen cien días después de tomar posesión

Sábado, 29 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

el mundo está contemplando de nuevo con creciente inquietud y preocupación la insensata escalada bélica, acompañada de la correspondiente salida de tono verbal, que se ha venido desarrollando en distintas zonas del planeta con protagonismo especial de EEUU, Rusia, Siria y Corea del Norte. Unos escenarios y unos protagonistas ciertamente impredecibles y que nos han situado ante las siempre peligrosas arengas y amenazas de guerra. El enconamiento de la situación en Corea del Norte, cuyo régimen está siempre dispuesto al enfrentamiento militar, sin olvidar la nueva tensión abierta entre EEUU y Rusia, que también ha alardeado de su potencial bélico, supone una escalada más que supera la fanfarronada dialéctica y nos acerca al enfrentamiento directo. El exhibicionismo mostrado por el dictador Kim Jong-un durante los últimos días, con impresionantes desfiles militares para mostrar su fuerza destructora, y sus amenazas de estar preparado para responder a un conflicto nuclear han vuelto a agitar los vientos de guerra y han generado la lógica preocupación de la comunidad internacional. Aumentada notablemente con nuevas pruebas de misiles de medio alcance. De momento, EEUU está respondiendo con cierta precaución, aunque calificando cualquier prueba de éstas como “provocación”. Da la sensación de que Donald Trump está empeñado en lavar su paupérrima gestión (cumple hoy cien días como presidente) con una escalada bélica que está sobrepasando los límites de la prudencia. No es nada nuevo, otros presidentes norteamericanos ya intentaron desviar la atención de sus fracasos en los asuntos internos mediante llamamientos a la guerra o al rearme para enfrentarse a enemigos exteriores. De momento, nos encontramos en medio de esta escalada de consecuencias aún inimaginables donde debería imperar la cordura. EEUU reclamó ayer en la ONU (quien ha alertado sobre la escalada militar en la zona) más presión sobre Corea del Norte para forzarla a abandonar su programa nuclear, un llamamiento al que China y Rusia respondieron con el argumento de que el diálogo es la única salida posible. Mientras, Corea del Norte es el único país que ha desarrollado pruebas nucleares este siglo y su dictadorzuelo persiste en sus bravuconadas y amenazas de que su pueblo “está preparado para la guerra”. Las espadas siguen en alto.

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