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planta de biogás en Ultzama

Comptos lleva a la Fiscalía a la mano derecha de Esparza por un pufo de 3 millones en Ultzama

Un informe constata que hubo irregularidades en la ejecución del proyecto de una planta de biogás y cree que se han hecho pagos por duplicado en las obras
Patxi Pérez Arregui era alcalde cuando se construyó

Andoni Irisarri - Sábado, 29 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Patxi Pérez Arregui, cuando era director general de Administración Local en el departamento de Medio Ambiente de Esparza.

Patxi Pérez Arregui, cuando era director general de Administración Local en el departamento de Medio Ambiente de Esparza. (PATXI CASCANTE)

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Patxi Pérez Arregui, cuando era director general de Administración Local en el departamento de Medio Ambiente de Esparza.

pamplona- La Cámara de Comptos va a enviar a la Fiscalía un informe sobre la estación de biogás de Ultzama, para que el Ministerio Público evalúe la posible responsabilidad penal de los gestores del Consistorio del Valle a la hora de promover la construcción de una planta de tratamiento de purines que, después de cuatro años de funcionamiento deficitario y 3.280.304 euros de dinero público invertido, se declaró en abandono y terminó cerrando en 2016.

El informe, remitido ayer al Parlamento de Navarra, pone en el foco en las posibles irregularidades cometidas desde 2007, cuando Patxi Pérez Arregui, exdirector general de Administración Local con Javier Esparza de consejero de Medio Ambiente y actual miembro de la Ejecutiva del partido regionalista, desempeñaba las funciones de alcalde en el Ayuntamiento de Ultzama bajo una sigla independiente. Entonces, Pérez Arregui, primer edil desde 2003 y hasta 2012 (cuando dio el salto al último Gobierno de UPN), impulsó la construcción de una planta de tratamiento de residuos animales en Iraizotz que, además, utilizase los purines para generar energía y vapor. En octubre de 2008, el Ayuntamiento adjudicó el contrato para la concesión y gestión de la planta a la empresa Levenger SL por un plazo de 30 años. A los dos meses, una sociedad cooperativa ganadera, varias empresas de la zona, la empresa redactora de los proyectos y Levenger SL se fusionaron en la mercantil Bioenergía Ultzama. La adjudicataria y esta última pidieron al Ayuntamiento que le cediera la concesión a dicha mercantil, algo que se concedió en 2009. En diciembre de 2010 se inauguran las obras.

Es precisamente ahí donde comienzan los que, según Comptos, son “incumplimientos del principio de legalidad”. El órgano fiscalizador de las cuentas públicas de Navarra constata que tanto las contrataciones del anteproyecto, proyecto y dirección de obra se realizaron después de haberse realizado las propias obras, por lo que Comptos llega a la conclusión de que “los expedientes se formalizaron con posterioridad” para “dar cobertura formal a una contratación previa irregular, realizada por el Ayuntamiento, prescindiendo del procedimiento establecido y sin respetar los principios básicos de la contratación”, como “la publicidad, transparencia, igualdad de trato y no discriminación”.

57% de dinero públicoComptos, que asume en el informe que no dispone de “certificación final de obra”, realiza una estimación en base a las facturas y certificaciones aportadas por el Gobierno de Navarra y considera que el coste de las obras ascendió hasta los 4,56 millones, de los que al menos 3.280.304 euros fueron ayudas públicas de distintos órganos y que se fueron por el sumidero cuando la empresa, tras cuatro años de actividad muy por debajo de las expectativas, se vio abocada al rescate por parte del Ayuntamiento y al posterior cierre. Al menos, y tal y como recopila Comptos, la planta de tratamiento logró captar 906.008 euros en concepto de ayudas a la inversión industrial y ayudas a la mejora de infraestructuras locales ganaderas concedida por el Departamento de Industria en julio de 2010;1.556.294 euros por subvenciones para subestaciones rurales del Departamento de Desarrollo Rural;y el desembolso de 818.002 € en avales de Sodena. Es decir, la Administración foral aportó alrededor del 57%.

Pero no sólo eso: en marzo de 2012, y como refleja Comptos en su informe, “Bioenergía Ultzama obtuvo del Ministerio de Economía y Competitividad un préstamo sin intereses de 573.265 euros para financiar un proyecto relacionado con el biogás”. La falta de justificación en el gasto, sin embargo, forzó al Ministerio a pedir su reintegro, “sin obtenerlo”, sentencia el órgano. Si bien es cierto que Comptos avala la actuación de la Administración foral en la concesión de avales, apunta a una posible “sobrefinanciación pública” del proyecto.

pagos duplicadosPero la principal razón por la que Comptos planea enviar a la Fiscalía el informe es porque en la fiscalización de la planta ha detectado pagos duplicados por parte de Bioenergía Ultzama, que abonó cerca de un millón de euros a dos proveedores diferentes por el mismo concepto de “depósitos de digestión anaerobia”.

Igualmente, consta duplicidad de facturas relativas a la obra civil de los depósitos y urbanización por un montante de 172.837 euros. Este ha sido el principal motivo que ha llevado a Comptos a pensar que, quizá, exista una responsabilidad penal por parte del Ayuntamiento de Ultzama, que se hizo cargo de la planta cuando Bioenergía Ultzama entró en concurso de acreedores en 2014. Con el motivo de seguir dando el servicio a la veintena de explotaciones ganaderas que utilizaban la planta, el Consistorio asumió las competencias hasta que en enero de 2016 se decretó el cese definitivo de la actividad, que en la actualidad está en “un estado de abandono y corrosión generalizada”.