cartas al director

A vueltas con los cajeros. Turismo

Sábado, 29 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Una ciudad sucia

Me parece una gran noticia que en Semana Santa los alojamientos de la zona estuvieran llenos. Navarra es un lugar precioso, lleno de encantos y rincones que merece la pena visitar, aunque no tengamos costa ni playa ni ese tipo de cosas. Me consta que muchos de los que vienen repiten porque se van encantados de la vida.Y por si no tuviéramos suficiente con esos parajes tan bonitos, desde la Ribera hasta al norte, pasando por supuesto por Tierra Estella y el Camino de Santiago, podemos ofrecer una gastronomía que está a la altura de las mejores del mundo.

Mari

Paseando por la ciudad, seguimos viendo cosas que parece ser que los que las tienen que ver no las ven o miran para otro lado. Me refiero a los cajeros de los bancos y cajas, que más que cajeros parecen centros de reunión de los jóvenes, con el mal efecto que hacen no sólo para los usuarios, sino también para todas las personas que nos visitan, que no son pocas.

Espero que el actual Ayuntamiento se ponga manos a la obra, pues el anterior poco o nada hizo por solucionarlo, y el problema ahí sigue, y mira que ya lo sabían. Entiendo que los espacios que ocupan los cajeros son privados, pero que yo sepa, hacen un servicio público. No sé si sería posible una intervención de las autoridades, claro que la autorización es de las entidades propietarias de los locales y si no lo permitieran, pues entonces problema resuelto.

Personalmente pienso que si se quiere, se puede, y que los ciudadanos lo agradeceríamos.

Javier Azcona

Estos días de Semana Santa, como casi ya el resto del año hemos recibido en nuestra ciudad una gran cantidad de visitantes y peregrinos que se habrán llevado una determinada imagen del nuestra ciudad. Fuera del apartado monumental, Estella sigue siendo una ciudad bastante sucia, con calles y plazas llenas de papeles, bolsas y envoltorios de plástico.

Me parece increíble que a día de hoy los fumadores sigan tirando las colillas en mitad de la calle con total impunidad, o que en los bares se sigan tirando las colas de gamba o las servilletas al suelo. Estella es una ciudad que depende cada vez más del turismo pero sus habitantes parece que no se han dado cuenta de esto.

Ya no es un problema del Ayuntamiento, que también, sino de los ciudadanos de Estella que no mantienen limpia la ciudad donde viven, es decir, su propia casa. El martes pasé por la plaza de los Fueros y estaba lleba de porquería y suciedad. La limpieza de la ciudad depende cada uno de nosotros.

A.A.I.