Mayores y txikis unidos por un fin

niños y ancianos compartieron experiencias en una jornada organizada por el cip tafalla

Un reportaje de Ainara Izko

Sábado, 29 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Niños y ancianos posan en un ‘photocall’ como parte de una actividad.

Niños y ancianos posan en un ‘photocall’ como parte de una actividad. (AINARA IZKO)

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Niños y ancianos posan en un ‘photocall’ como parte de una actividad.

Más de 250 personas participaron ayer en una Jornada de Aprendizaje Intergeneracional promovida por el CIP Tafalla con el objetivo de compartir experiencias educativas y momentos de diversión entre pequeños y mayores. Una de las coordinadoras de este proyecto, que competirá con otros similares a nivel de Navarra en el marco de un concurso organizado por el Departamento de Educación, es Cristina Sanz Conde, profesora de la rama sanitaria, quien subrayó los “beneficios” que aporta una iniciativa de este tipo “para los tres tramos de edad, tanto para los niños, como para los ancianos y adolescentes, que es el perfil de nuestro alumnado, de entre 16 y 22 años”.

En concreto, la idea surgió en el seno de un curso sobre Aprendizaje Basado en Proyectos al que acudieron varios profesores. Fruto del mismo, hace mes y medio se pusieron manos a la obra e implicaron al alumnado en la organización de esta jornada realizada en el Kulturgunea. Los estudiantes de Administración se encargaron de la gestión y promoción del evento, mientras que los de Educación Infantil y Atención a personas en situación de dependencia crearon los distintos talleres que se realizaron, tales como un cuentacuentos interactivo basado en un circo, un photocall con decoración de portarretratos incluido (que los asistentes se llevaron de recuerdo) y dos más, uno de bolos y otro para encestar pelotas de distinto tamaño.

“A través de ellos hemos trabajado en niños y ancianos, en un grupo porque se está desarrollando y en el otro porque se está deteriorando, tanto la motricidad gruesa, en el caso de los bolos, como la fina, con el diseño de los portarretratos”, explicó. Los alumnos del Programa de Cualificación Profesional Inicial Especial (PCPIE) colaboraron, por su parte, proporcionando a los participantes un almuerzo saludable elaborado con fruta cedida gratuitamente por Eroski.

Asimismo, se habilitaron dos zonas de atención: un puesto de socorro con un desfibrilador y una zona para la atención higiénica de los ancianos, de la que se encargaron los estudiantes de Dependencia.

de 4 a 6 añosAdemás, los estudiantes del CIP Tafalla acudieron por grupos a recoger a los txikis de entre 4 y 6 años del Colegio Público Marqués de la Real Defensa (les acompañaron cinco profesores del centro) así como a los residentes del Santo Hospital y de San Manuel y San Severino (en ambos casos, estuvieron asistidos por tres responsables). Aunque en un principio se pensó en hacer la jornada con críos de 0 a 3 años, pronto se descartó la idea al entender que con niños de más edad las opciones de encuentro iban a ser mayores. Y así fue. Mayores y pequeños se entendieron a la perfección y disfrutaron de lo lindo. Bien es cierto que los ancianos iban predispuestos a divertirse, dado que fueron ellos mismos los que, tras recibir la visita del CIP Tafalla para presentarles el evento, se apuntaron a vivir la experiencia. “Estoy muy contenta de haber participado. Me encantan los niños y así salimos de la rutina” indicó al respecto Ana María Iradier Egea.

“Ha sido una experiencia muy útil porque nos ha permitido aprender mutuamente”, subrayó, por su parte, la alumna de Dependencia Tatiana Ordóñez. “Los alumnos al principio estaban reticentes por el miedo a lo desconocido, pero conforme han ido viendo los avances, se han implicado mucho. Están muy motivados”, reconoció Sanz, antes de resumir que “además de las competencias de tipo conceptual y experimental, lo más importante que han trabajado son las competencias de tipo social. A ser solidarios y respetuosos” concluyó.