Gabriele Sofia AUTOR DE ‘LAS ACrobacias del espectador’

“El actor puede hacer danzar toda la musculatura del espectador”

El italiano participa hoy en un encuentro donde hablará sobre teatro y neurociencia, combinación que gira en torno a la percepción que experimenta el espectador

Ana Jiménez - Domingo, 30 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:10h

(Foto: cedida)

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pamplona- Gabriele Sofia, experto en esa conexión entre neurociencia y teatro, desvela que, desde el trampolín teatral y a raíz de preguntarse “¿por qué un espectáculo gusta o no?”, se sumergió de lleno en la relación entre ambos mundos en busca de respuestas, aunque “ahora tengo más dudas que cuando empecé”.

Partiendo de una pregunta genérica, pero a modo introductorio, ¿cómo confluyen teatro y neurociencia, a priori tan diferentes?

-En que su sujeto es el ser humano. El teatro, en la aproximación práctica y teórica, investiga cómo el ser humano construye relaciones, entre un actor y un espectador, es un arte de la relación. No se produce objeto en el teatro, todo es la relación que existe durante un espectáculo y luego desaparece. Este encuentro con la neurociencia empieza ahora porque los neurocientíficos se han dado cuenta de que una de las funciones más importantes de nuestro cerebro es percibir la relación. Toda la evolución de nuestro cerebro es organizada gracias a la relación que tenemos con el espacio y con nosotros. En este sentido, cuando hablamos del actor, generalmente hablamos de un profesional de la relación humana, por eso los científicos también han empezado a estudiar actores, porque aprenden muchas cosas. Esto es también de alguna manera una novedad en las ciencias cognitivas, porque lo que se estudiaba eran las patologías. Ahora eso se continúa, pero los científicos están estudiando la gente que tiene algo más, hay muchos experimentos con artistas o con músicos, para ver cómo alguien que tiene algo diferente de la norma. Se puede aprender nueva información del ser humano en general. El actor justamente no tiene una especialización precisa, como por ejemplo alguien que toca la guitarra. La especialidad del actor es la de crear relaciones y estimular la atención del espectador.

Fue en los años 90 cuando se descubrieron las denominadas neuronas espejo, claves en esta conexión de neurociencia y teatro. ¿Qué son exactamente?

-Son un mecanismo que está en nuestro cerebro y que nos permite estimular de alguna manera las acciones que vemos que han hecho otras personas. Si veo que alguien toma un café, simplemente mirándolo, en mi brazo se activan los mismos músculos que yo necesitaría para tomar un café. Es muy importante porque el mecanismo de las neuronas espejo muestra cómo cada percepción tiene una parte motora.

Al hilo de este descubrimiento se dijo que la neurociencia comenzaba a entender algo que el teatro había sabido siempre.

“Por primera vez en la historia se ha descubierto una conexión directa ente la percepción y la acción”

“El teatro es muy interesante porque puede jugar con los mecanismos de anticipación a la acción del cerebro y sorprender al espectador”

-Lo dijo Peter Brook, y significa que cada acción que un espectador ve sobre la escena estimula todo el cuerpo a nivel físico, no solamente a nivel intelectual. Giacomo Rizzolatti, el científico que dirigió al equipo que descubrió las neuronas espejo, la incluía en su primer libro sobre las neuronas espejo, en 2006. Para los estudios del teatro ha sido súper importante, porque fue la primera conexión que se iba a hacer con el mundo del teatro.

En el teatro, tanto quien hace la obra de arte, como quien la contempla, son ambos seres humanos. ¿Qué resultado tiene esta particularidad en el espectador, en este proceso de observación y comunicación?

-Una cosa es clara, con la neurociencia no podemos explicar todo lo que supone para el espectador, porque es imposible. Lo único que explicamos son unos mecanismos. Por ejemplo, esos mecanismos que dicen que nosotros vemos un espectáculo también con nuestros músculos, eso es muy importante. También que ante una persona en la vida cotidiana, siempre tenemos una anticipación de la accion que la otra persona está haciendo, para interaccionar de manera más rápida. Eso es un mecanismo que es normal en nuestra vida cotidiana y en el teatro es muy interesante, porque el teatro puede jugar con estos mecanismos de anticipación de la acción. Puede crear sorpresas, como hacer creer al espectador que se está haciendo una cosa y luego cambiar. Cuando digo hacer creer no es solo a nivel intelectual, es una cosa física, porque nuestros músculos y neuronas van hacia un objetivo, y luego se crea una sorpresa que mueve al espectador desde su punto de vista. Me gusta mucho esa definición que dice que el teatro es una danza de las intenciones. El actor con sus intenciones puede de verdad hacer danzar la musculatura y todo el cuerpo del espectador que está sentado, es una danza interior pero siempre forma parte del arte del espectáculo. Si el actor no es capaz de alimentar la atención del espectador, este se aburre y pasa a pensar en otras cosas.

¿Qué papel juegan estas neuronas espejo en el teatro?

-Sí, podemos decir que son un nivel de percepción del teatro. La particularidad de estas neuronas espejo es que por primera vez en la historia se ha descubierto una conexión directa entre la percepción y la acción. Esto quiere decir que hasta los años 90, el modelo oficial dividía la percepción de la acción, y con las neuronas espejo hemos encontrado un mecanismo directo que las conecta. Es la misma neurona que se activa cuando yo veo una accion y cuando la hago. Esto es una novedad que ha revolucionado completamente el mundo de las ciencias cognitivas.

En ese sentido, tal vez esto podría repercutir de alguna manera en la formación artística del actor, darle algunas claves.

-Seguramente conocer más la condición humana puede mejorar los temas de aprendizaje del actor, no hay duda. Por ejemplo, imagina cuanto podría hacer un actor si supiese precisos los tiempos de percepción del espectador y pudiera anticiparse a su atención. Esta pequeña noción, una vez que el actor la tenga bien clara, va a condicionarle totalmente su manera de actuar. No quiero decir que necesitemos la neurociencia para saberlo, porque los grandes actores tienen esa conciencia, solamente que no tienen palabras para explicarlo. O cada uno tiene sus propias palabras y a veces hay dificultades al pasar de un sistema al otro, porque cada uno llama a los mecanismos a su manera. Si al contrario vamos a utilizar un vocabulario más conectado con las ciencias cognitivas, vamos a ver que hay muchas cosas en común entre técnicas diferentes.