Los últimos días de Pom-Pella (PP)

Cristina Castro Escudero - Domingo, 30 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Se le esperaba, se le veía venir y ha llegado. Ha llegado por fin la dimisión de la maja de Madrid. La señora Aguirre se ha derrumbado, las ranas de su charca le han desbordado y casi se ahoga. Y ahora a esperar a ver si tirando de la manta salen más renacuajos y sapos. Y el presidente está mas preocupado de Venezuela que de su propio país, que está al borde del precipicio. Al parecer, también hay exministros del anterior Gobierno de Aznar implicados en las aguas turbulentas del Canal de Isabel II y sus empresas adjuntas, esto es más largo que la gran muralla china. Menos mal que en Francia el joven Macron será presidente de la 6ª República y así se evitará que la ultraderecha de Marine Le Pen gobierne en Francia. Todo está muy revuelto, hay mucho que limpiar y mucho por hacer, pero hacer las cosas bien no es fácil según los tiempos que corren. Una generación entera, casi 25 años, va a pasar sin progresar, sin poder trabajar, sin poderse desarrollar y sin perspectiva de nada en este país de corrupción sistémica y bipartidista hasta las cachas. Algunas veces se oyen críticas y casos de corrupción en países latinoamericanos como Méjico, Colombia, Guatemala, Honduras y también en países como Filipinas, Camboya, Laos y otros países africanos, pero España no se queda atrás, con guante más o menos blanco, pero de una envergadura de miles y miles de millones de euros que son evadidos y escondidos en paraísos fiscales y que nunca volverán. A ver si todos los partidos políticos, los que ayudan al PP y los que no, son responsables y hacen todo lo posible para que el PP y su gobierno dimitan en pleno. Porque no se entiende que un partido que sostiene la corrupción, que cada día les salpica con casos nuevos, esté gobernando. Esto no tiene calificativo, la dignidad, la responsabilidad, la vergüenza y la honestidad son inseparables y lo que está ocurriendo desde hace varios años no se puede consentir. Hay que cesar a este gobierno y a estos políticos del PP y la responsabilidad la tienen el resto de los partidos del arco parlamentario en el Congreso.

Desde hace bastantes años parece como si los españoles sufriésemos la maldición de tener que aguantar estafas, ya sean casos de corrupción, supuestos enfermos que resultan ser estafadores o falsas curas para el cáncer. Parte de esta lacra se debe a la universalización del acceso a la información que ha ofrecido Internet, el cual se ha convertido en un lugar donde todo el mundo, sepa o no de lo que está hablando, osa impartir cátedra. Esto desgraciadamente ha creado que todos seamos capaces de encontrar en Internet aquello que anhelamos, si buscamos una dieta para perder 25 kg en una semana, encontraremos un timo que nos prometa eso si buscamos pruebas para soportar nuestra teoría de que el holocausto fue una farsa, encontraremos falacias que soporten esa teoría. Es esta falta de control de la red lo que hace que cada vez haya más personas que intenten lucrarse con las necesidades y desesperación de las personas. Ante estos timos lo único que podemos hacer es intentar protegernos, dudando de lo que creemos como cierto, rebajando nuestro deseo a la lógica realista y atreviéndonos a cortar con la navaja de Ockham las promesas mágicas que nos ofrecen los timadores.