RECORRIDO POR EL PATRIMONIO DE NAVARRA

Las Arcadas, cariátides zangozarras

El ayuntamiento de ‘La que nunca faltó’ (la más oriental de las nueve ciudades navarras) es cita obligada en la Rúa Mayor;y sus cuatro bellos arcos renacentistas han ofrecido paso durante seis siglos a intensas vidas, cargadas de historia

Un reportaje y fotografía de Manuel Sagüés Lacasa

Domingo, 30 de Abril de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Las Arcadas en instantánea de ayer, al mediodía, con la torre de Santa María la Real al fondo.

Las Arcadas en instantánea de ayer, al mediodía, con la torre de Santa María la Real al fondo. (MANUEL SAGÜES)

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Las Arcadas en instantánea de ayer, al mediodía, con la torre de Santa María la Real al fondo.

Laque nunca faltóes la ciudad que mejor recoge y esparce el aroma del viejo estado de Navarra. Ha sido, también Tudela, fiel guardián de los lindes del reino y portón de caminos que alcanzan los confines pirenáicos. Los zangozarras siempre han estado al servicio de Navarra cuando se ha tratado de la defensa de su honor.

Como el total de las nueve ciudades navarras (Pamplona, Tudela, Estella, Tafalla, Olite, Cascante, Corella, Viana y la propia Sangüesa), dispone de un lugar en forma de cuarto de estar, una encrucijada pintada por el paso y encuentro de sus gentes. En Sangüesa este sitio son Las Arcadas del ayuntamiento.

De chaval no reparas en la belleza e importancia patrimonial del lugar a pesar de haber compartido en él incalculables juegos de chavalería o, ya más mozos y mozas, saliendo en las subidicas del Práu al son del pasodoble Pepe Luis Vázquez y llegando de la consiguiente bajadica al del himno del Club Deportivo Mirandés. Y también de citas, palabras y gestos de amor y gozo. De bandos, discursos, enfrentamientos y proclamas... De foro y mercado, de dantzas y bailables;y de un larguísimo etcétera.

En esta ocasión reparamos en hacer un repaso al origen, formas y valor patrimonial de esta mítica arquería, próxima a cumplir 450 años.

columnasLas Arcadas se alzan en el solar del ayuntamiento, al que enaltecen con gran belleza. La geometría y ritmo de sus formas son un riquísimo botín para la luz, quien organiza espectaculares funciones de líneas y colores. Ayer predominaban los grises, perlas, calizas y azules heráldicos.

El ayuntamiento se comenzó a construir en 1569 sobre la fachada sur del castillo-palacio de la ciudad. En primera instancia el maestro de obra fue el cantero local Pedro de Orendáin, pero enseguida pasó a manos de Domingo de Aya, vecino de Aibar. Tras unos años de parón por falta de medios económicos fue en 1602 cuando se remató la obra. En esta última fase tomaron parte los ensambladores de la ciudad Juan de Biniés, Juan de Echanagusía, Juan de Bendens, el yesero Juan Pérez de Gabiria y el cerrajero Pascual de Ríos. Levantaron un piso con cuatro balcones abiertos hacia la Rúa principal y lo cubrieron con un espectacular alero saliente (2 metros) bien labrado. En Las Arcadas se colocó en 1570 un escudo de la ciudad enmarcado por dos columnas jónicas, que rubrican el equilibrado estilo renacentista de la fábrica.

La fachada está compuesta por cuatro hermosas arcadas sobre tres columnas con sus correspondientes basamentos, plintos y capiteles dóricos. Los arcos alcanzan 4 metros de altura. Esas tres columnas originales (cinco si se cuentan las dos no exentas de los extremos), además de ejercer su función arquitectónica desde 1570, pueden considerarse como las cariátides que han sustentado, elegantes e impertérritas el devenir en media docena de siglos zangozarras.

La planta superior está lucida al exterior con cuatro ventanales (los 2 centrales comparten balcón de forja) y pinturas imitando azulejos. El espacio existente entre las ventanas y las 13 vigas del alero están decoradas con un hermoso friso de grandes jarrones.

El conjunto fue adecuadamente ampliado en 1950 con otras dobles arcadas formando así un ancho pasadizo hacia lo que fue el patio de armas del castillo. El conjunto alcanza el número de 14 columnas, 7 de ellas exentas y otras tantas adosadas. Un bellezón inquebrantable.Para saber más: 622 30 50 52 e info@gesartur.com (guías locales).

Gastronomía: Mejor frito: Setas y gambas, de Javier Sasal Abad (La Bodega, Mayor, 57).