Mesa de Redacción

Silencio indecente

Por Rafa Martín - Lunes, 1 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

rajoy tiene una cosa en común con Franco. Dicen que el dictador tenía un proceder habitual para resolver los problemas más espinosos: a un lado de la mesa de su despacho tenía un legajo con expedientes de los problemas por resolver y al lado contrario otro con los asuntos conflictivos que el tiempo se había encargado de resolver. Los contenciosos eran despachados pasando los informes de un montón a otro transcurrido un tiempo discrecionalmente prudencial. Más allá de esta leyenda, lo cierto es que el presidente vuelve a estar acorralado por la corrupción de su partido, una constante durante sus años en La Moncloa que lejos de cesar salpica cada vez a más gente e instituciones, incluyendo a miembros de su Gobierno. Y vuelve a repetir el mismo patrón de comportamiento: hacer oídos sordos, esperar a que el temporal amaine y restar importancia al consabido escándalo. Y si hay que poner palos en la rueda de la justicia para dificultar su funcionamiento y evitar que el peso de la ley caiga contra su partido, pues se hace. Con una oposición hecha jirones, mayor peso específico en Europa y una economía en tiempos de bonanza se siente tan ufano como alejado de la autocrítica. Y con la amenaza de un adelanto electoral que toda la oposición teme. Pero ya no puede parapetarse más en el mutismo. Por responsabilidad política y decencia democrática.