Los romeros de Ujué siempre cumplen

Cientos de personas de la zona media participan en la tradicional romería hasta el santuario de la virgen

Un reportaje y fotografías de Carmelo Armendáriz - Lunes, 1 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Romeros de Tafalla llegando a Ujué en grupo.

Romeros de Tafalla llegando a Ujué en grupo. (CARMELO ARMENDÁRIZ)

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Romeros de Tafalla llegando a Ujué en grupo.

Desafiando al bochorno y la lluvia, varios cientos de romeros procedentes de Murillo el Fruto, Santacara, Pitillas, Beire, Carcastillo y Tafalla participaron ayer en la romería hasta el santuario de la Virgen de Ujué, renovando de ese modo una costumbre milenaria cuyos orígenes se remontan, al menos, hasta mediados del siglo XI, que se mantienen en sus bases y principios generación tras generación.

A quienes acudieron como romeros hasta el santuario ujuetarra ataviados, como es costumbre, entunicados, con las cabezas cubiertas con capillos y portando muchos de ellos pesadas cruces de madera, se unieron también varios cientos de personas que se trasladaron hasta la villa medieval haciendo uso de diferentes medios de locomoción, en autobuses y en coches particulares, en una bonita jornada de encuentro y de confraternización entre familias y vecinos de las diferentes localidades de la Zona Media de Navarra, unidas por su devoción mariana y su fe en la Virgen morenica.

En el caso de los romeros de Tafalla, más de 400 personas tomaron la salida desde la iglesia de Santa María a las 5,30 de la madrugada, partiendo hacia Ujué en forma procesional, entunicados y en dos filas por ambas aceras de las calles. Después de dos horas caminado llegaron a San Martín de Unx donde realizaron una breve parada antes de entrar a saludar a la Virgen del Pópulo en la iglesia de esta localidad vecina.

A las 9 de la mañana, los romeros de Murillo el Fruto, Santacara, Pitillas y Beire, a los que también se unió un pequeño grupo de Carcastillo, iniciaron desde la conocida como Cruz del Saludo, distante a poco más de un kilómetro de la villa ujuetarra, la entrada en forma procesional hasta el interior de la basílica. A su paso fueron recibidos por numerosos vecinos y visitantes que llenaban las calles de la villa y bajo el alegre bandeo de las campanas de esta iglesia-fortaleza. Al llegar al interior del santuario los romeros de cada una de las localidades que participan en esta peregrinación entonaron sus particulares cantos de salutación que terminaron con entusiastas vítores a la Madre de Ujué. Los romeros de Tafalla cerraron un año más esta procesión saliendo desde la Cruz del Saludo sobre las 9.40 horas.

intercambio de varasAntes de llegar a la basílica se produjo el tradicional intercambio de las varas de mando entre los alcaldes de Ujué y Tafalla. En esta ocasión lo hicieron Rubén Sánchez, como alcalde de la localidad anfitriona, y Juan Andrés Ramírez, como alcalde accidental en sustitución de Arturo Goldaracena. También intercambiaron sus respectivas capas pluviales los párrocos de ambas localidades, José Luis García e Íñigo Beunza, respectivamente.

Una vez finalizada la procesión, pasadas las 10.30 horas dio comienzo en el interior del templo la Misa Mayor, oficiada por el arzobispo Francisco Pérez, quien estuvo acompañado en la celebración por otros cinco sacerdotes de diferentes localidades. Cuando se estaba realizando la primera de las lecturas, entró hasta el centro de la basílica un romero entunicado, con la cabeza cubierta, los pies descalzos arrastrando unas pesadas cadenas y portando sobre sus hombres una gran cruz, un símbolo penitencial que en épocas pasadas llegó a ser algo habitual en esta romería y que ahora ha pasado a ser anecdótico, por su dureza y ejemplo de sacrificio.

Al llegar las ofrendas, la edil socialista, Albina Prieto, como representante de Tafalla entregó el cirio “como signo de voto y tradición”;Beire presentó una cesta de espárragos como símbolo de los frutos del campo y del trabajo de vecinos e inmigrantes;Santacara unas cadenas “como signo de unión de las familias y de los pueblos” ;Murillo el Fruto el pan “fruto del trabajo y de las tierras” y Pitillas el vino “signo de amistad y comprensión”. Finalizada la comunión se cantó con entusiasmo la popular jota dedicada a la Virgen de Ujué Es morenica y galana.

Iglesia llenaPoco más tarde, a las 12 del mediodía, media hora antes que en años anteriores, se ofició con el interior de la iglesia abarrotada, la Misa de los Auroros de Tafalla, oficiada por el párroco tafallés Iñigo Beunza, con sus cánticos emotivos y tradicionales. Tras las comidas y el rezo del Rosario, llegó el momento de la emotiva despedida a la Virgen pasadas las cuatro de la tarde. Los romeros de Tafalla hicieron su entrada en la ciudad, hasta la iglesia de Santa María y de forma procesional cuando eran las nueve de la noche, protagonizando de nuevo uno de los momentos más emotivos de la jornada.

Destacable un año más fue el trabajo desinteresado de más de una quincena de voluntarios de la asamblea de Cruz de Roja de Tafalla, que con dos ambulancias y otros dos vehículos auxiliares acompañaron a los romeros en todo el trayecto, transportando bolsos y mochilas, curando pies y dando masajes en el puesto instalado frente a la basílica de Ujué.

municipios

hermanamiento con mensaje

Desarrollo de la Zona Media. Aprovechando esta jornada de romería, el Ayuntamiento de Ujué organizó por segundo año consecutivo un sencillo acto de hermanamiento al que invitaron a representantes municipales de las 19 localidades como Olite, Murillo el Fruto, Santacara, Carcastillo, Beire, Mélida, Aibar, Eslava, San Martín de Unx, Ayesa y Tafalla, además de Manu Ayerdi, vicepresidente de Desarrollo Económico del Gobierno de Navarra. El alcalde de Ujué, Rubén Sánchez, aprovechó la ocasión para reivindicar “la creación de puestos de trabajo en la Zona Media, que es la más desfavorecida de nuestra comunidad”.