Desahucio por impago de un bar en Dantxarinea

La arrendataria es una ciudadana francesa que adeuda más de 13.000 euros al Ayuntamiento

Martes, 2 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

URDAZUBI/URDAX- El Pleno del Ayuntamiento de Urdazubi/Urdax adoptó un acuerdo el pasado viernes por el que se decide iniciar el proceso de desahucio de la arrendataria del bar Xareta, un local de propiedad municipal ubicado en el complejo comercial de Dantxarinea, junto a la antigua aduana. La arrendataria, una ciudadana de nacionalidad francesa, se hizo con el aprovechamiento del local por acuerdo plenario de 29 de abril de 2016, tras el correspondiente proceso adjudicatario.

El contrato se hizo efectivo el 17 de junio de 2016, estableciéndose una renta de 1850 euros mensuales además de los impuestos, pero la arrendataria, a día de hoy y después de varios requerimientos por parte municipal, debe al erario público municipal la cantidad de 13.042,50 euros, sin contar los intereses adeudados por la demora en el pago de las distintas mensualidades. Por lo tanto, la inquilina deberá abandonar el local y abonar las mensualidades adeudadas de forma inmediata.

El grupo de la oposición, Urdazubi Elgarrekin (UE), manifestó que en el Pleno que hace ya meses fueron ellos quienes plantearon reclamar el desahucio de la inquilina morosa. Asimismo, los corporativos de UE recordaron la existencia de otra deuda por impago mayor, de alrededor de 20.000 euros, también por impago del anterior arrendatario.

Finalmente, el acuerdo plenario salió adelante con los tres votos del grupo Azkar que ocupa la Alcaldía y la abstención de Urdazubi Elgarrekin, ya que el grupo de la oposición considera que los servicios jurídicos externos deben salir a concurso, según lo establecido en la ley de contratos públicos.

El establecimiento propiedad del Ayuntamiento de Urdazubi/Urdax, que actualmente está destinado a bar, se encuentra en las proximidades del paso fronterizo donde con anterioridad estuvo ubicada la Comisaría del Cuerpo Superior de Policía. Al abandonarse este servicio policial, el pequeño inmueble pasó a prestar servicios de oficina de Turismo y albergó en los últimos tiempos un bar. Los sucesivos arrendamientos no han resultado positivos ya que el arrendatario anterior se vio también obligado a abandonarlo por falta de pago, y el caso se ha repetido con la última arrendataria. - Nafarpress