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Salud al alcance de todos

El proyecto Elkar Ibili, ideado por el Centro de Salud de Auritz, quiere trabajar la participación y la prevención de la salud en el Pirineo mediante charlas y talleres
El 13 de mayo se presenta oficialmente

Patricia Carballo - Martes, 2 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El equipo del Centro de Salud de Auritz/Burguete quiere acercarse a las necesidades de los pacientes a través de actividades que sean propuestas por los propios vecinos.

El equipo del Centro de Salud de Auritz/Burguete quiere acercarse a las necesidades de los pacientes a través de actividades que sean propuestas por los propios vecinos.

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El equipo del Centro de Salud de Auritz/Burguete quiere acercarse a las necesidades de los pacientes a través de actividades que sean propuestas por los propios vecinos.

AURITZ/BURGUETE- Una colaboración mutua. Ése es el objetivo que se ha planteado para este año el Centro de Salud de Auritz/Burguete con el proyecto de promoción de la salud y prevención comunitaria Elkar Ibili (ir juntos), simbolizando que los trabajadores del centro requieren de la población del Pirineo para seguir avanzando en materia de Salud.

Hasta el momento, las actividades que realizaban eran de una temática aislada y no formaban parte de un programa común, pero la nueva propuesta, que ya ha sido aprobada por el Consejo de Salud, incluye promover actividades comunes que satisfagan las necesidades de los habitantes. “El proyecto tiene tres líneas: preventivo, participativo y comunitario, siempre contando con los recursos ya existentes en la zona”, afirma la trabajadora social Oihana Lorea.

Así, uno de los retos principales es la prevención, ya que el 85% de las muertes que se producen son por enfermedades crónicas (vasculares, cánceres, diabetes y enfermedades respiratorias). “Éstas tienen en común cuatro factores de riesgo que podemos prevenir: una alimentación no saludable, la inactividad física y el consumo nocivo de tabaco y de alcohol. En base a ellos, hemos diseñado nuestro proyecto”, aclara Angelines Munárriz, directora del Centro.

Para ello, quieren incidir en la población menor de 15 años, con lo que ya han puesto en marcha un programa de alimentación saludable en las cinco escuelas de Valcarlos, Burguete, Garralda, Espinal y Erro. Además, en colaboración con la Mancomunidad de Servicios Sociales Auñamendi y valiéndose de los materiales que las escuelas reciben desde el Departamento de Educación, van a trabajar la prevención en el inicio del consumo de tabaco.

Otro sector de la población sobre el que estiman fundamental tratar es el de las personas mayores. Por lo pronto, en colaboración con la Asociación de Jubilados Roncesvalles, están trabajando la prevención de riesgos de caídas. “Tenemos una población muy envejecida, que viven solos o en pareja, y cada vez que tienen una caída, van perdiendo autonomía y terminan en una residencia”, explica la directora. En aras de evitarlo, el viernes se realizó un taller de prevención de caídas y, en adelante, se analizará en consultas quién está en riesgo de caídas y qué ejercicios deberá poner en práctica.

En cuanto a la participación, aspiran a tener presencia en la vida social y cultural de los valles. En efecto, acaban de abrir una cuenta Twitter y cada semana intervienen en la radio local Irati Irratia para difundir su labor. También han conseguido, con ayuda de los vecinos, organizar un grupo de crianza, un taller de primeros auxilios y unos cursos de informática, gimnasia y fotografía para mayores. “La respuesta ha sido muy buena y ahora que va a estar dentro de un proyecto, creo que hará que la gente participe de forma más activa. Es muy positivo que sean los vecinos quienes nos propongan las actividades”, afirma la médico Irune Tubia.

IDIOSINCRASIA RURAL A nivel de salud, desde el Centro reconocen que el Pirineo cuenta con una población más o menos sana, pero que está marcada por el envejecimiento. No obstante, los hábitos de consumo de tabaco y alcohol son similares al del resto de la población navarra. “El ejercicio es lo que más se salva en esta zona porque muchos, especialmente los hombres, tienen trabajos físicos o van a cazar y a andar al monte, pero hay que trabajarlo también”, asevera Tubia. A nivel social, admiten que la población joven está sobrecargada por participar en varios colectivos simultáneamente y que los mayores están dispersos y solos. Sin embargo, son conscientes de que su propuesta es sencilla y realista. “Es una zona muy satisfactoria para trabajar porque, al ser rural, la atención es más personalizada y eso es muy estimulante”, aclara Lorea.

Precisamente, el 13 de mayo los pacientes podrán ser escuchados en la presentación del proyecto en la Casa de Cultura de Auritz, que coincidirá con la Feria primaveral. Por supuesto, esperan contar con el apoyo de los vecinos, a los que también invitan a asistir previamente a una marcha saludable desde Aribe.