podría ascender a "100.000 millones"

Bruselas exige a Londres fecha para cobrar la factura del ‘brexit’

La Unión Europea reclama a Theresa May que mantenga "de por vida" los derechos de los europeos residentes en Reino Unido

EP - Miércoles, 3 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 11:54h

Theresa May, frente a su residencia en el número 10 de Downing Street.

Theresa May, frente a su residencia en el número 10 de Downing Street. (AFP)

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Theresa May, frente a su residencia en el número 10 de Downing Street.

BRUSELAS. El negociador de la Comisión Europea (CE) sobre el "brexit", el francés Michel Barnier, subrayó hoy que la suma que el Reino Unido deberá pagar por salir de la Unión Europea "no es un castigo ni un impuesto", sino que obedece a la necesidad de que Londres cumpla con los compromisos que ha adquirido.

"Se adoptaron unos compromisos y estos deben cumplirse, es una cuestión de responsabilidad", dijo hoy Barnier en una rueda de prensa, en la presentación de la recomendación de la CE para abrir las negociaciones con el Reino Unido.

Barnier advirtió de que "no respetar las cuentas es una situación que podría explotar", y mencionó los "problemas políticos y jurídicos" que podrían derivar de la interrupción de los proyectos y programas en cuya financiación se ha implicado el Reino Unido.

100.000 MILLONES DE EUROS El ministro británico para el 'Brexit', David Davis, ha asegurado este miércoles que su Gobierno no pagará 100.000 millones de euros para abandonar la Unión Europea, al tiempo que ha subrayado que todavía hay que negociar los términos de la salida del bloque comunitario.

Davis ha respondido así a una información publicada por el diario económico 'Financial Times', que ha señalado que 100.000 millones de euros es la cantidad que la Unión Europea va a reclamar a Reino Unido para permitirle abandonar el club comunitario en el marco del proceso de negociación iniciado por la primera ministra británica, Theresa May.

"No pagaremos 100.000 millones de euros. Tenemos que discutir en detalle qué derechos y obligaciones hay", ha asegurado el ministro Davis, en declaraciones a la cadena de televisión británica ITV.

El Gobierno británico ha iniciado el proceso de negociación con la Unión Europea con la activación del Artículo 50 del Tratado de Lisboa, que establece un periodo de negociación de dos años para articular la salida de un país del bloque. Concluido ese periodo, si no hay acuerdo, el país sale automáticamente de la Unión Europea.

Reino Unido celebrará el próximo 8 de junio elecciones generales, unos comicios adelantados a petición de la primera ministra, Theresa May, que confía en aumentar su mayoría parlamentaria para tener así una posición reforzada en la negociación con la UE.

DERECHOS DE POR VIDA La Unión Europea exigirá a Londres que mantenga "de por vida" los derechos de los ciudadanos europeos que hayan residido, residan o vayan a residir en Reino Unido hasta la fecha en que el país abandone el bloque comunitario.

"Nuestro objetivo es claro, esos hombres y mujeres deben de poder seguir viviendo como hasta ahora y durante toda su vida", ha afirmado el jefe negociador de la Unión Europea, el excomisario de Mercado Interior Michel Barnier, en una rueda de prensa en Bruselas.

La Comisión Europea ha presentado este miércoles el mandato detallado de la posición negociadora de la Unión Europea, un borrador que necesitará aún el visto bueno de los Estados miembros para ser ratificado.

Barnier ha explicado que la UE reclama estas garantías para "todos" los ciudadanos afectados por la "incertidumbre creada" por Reino Unido con su decisión de abandonar el club comunitario, lo que incluye a los aproximadamente 4,5 millones de ciudadanos europeos y británicos afectados a uno y otro lado del Canal de La Mancha.

Además, ha aclarado que no sólo exigirán que se respeten los derechos de residencia, sino que también reclaman garantías en áreas como la educación, la sanidad y el reconocimiento de titulaciones;derechos todos ellos protegidos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE).

"Como negociador, me concentraré en los hechos, las cifras, la ley y las soluciones, no me guiaré por la emoción ni la hostilidad", ha declarado Barnier en una rueda de prensa en Bruselas, en la que ha apostado por resolver "con calma y sin dramas" las cuestiones más urgentes para avanzar en el proceso de desconexión.

El mandato es el desarrollo técnico de la posición política fijada el pasado sábado por los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea a Veintisiete, en la que los derechos de los ciudadanos europeos en suelo británico y la factura que deberá asumir Reino Unido antes de su marcha son las prioridades del bloque.

Los Veintisiete plantean una negociación gradual para no abordar la discusión sobre la forma que deberá tener el marco de las relaciones futuras hasta que no se den "avances sustanciales" en la primera fase, centrada en el estatus de los ciudadanos, el coste del divorcio y aclarar la situación de la frontera en el Úlster.

Sobre la factura, el mandato apunta las claves para pactar con Londres la "metodología" de cálculo a partir de las partidas que deberá cubrir, pero no ofrece ninguna cifra del monto que podría abarcar. Bruselas estima que la cuenta podría ascender a al menos 60.000 millones de euros, aunque no es un dato recogido formalmente en ningún documento.

NO HAY MENCIÓN A GIBRALTAR Esa es una de las razones por las que en el documento de Barnier no aparece ninguna mención a la situación de Gibraltar, pese a que las 'líneas rojas' de los líderes europeos sí recogieron el derecho de España a vetar cualquier entendimiento posterior al 'Brexit' que pueda afectar a la relación de la UE con este territorio.

"No hay razón para mencionarlo, porque forma parte de las relaciones futuras y este mandato se limita a la primera fase del proceso de salida", han explicado a Europa Press fuentes comunitarias.

La propuesta de Barnier es aún un borrador que puede ser modificado en próximas reuniones técnicas a Veintisiete, aunque el objetivo es que la versión definitiva sea adoptada por los ministros europeos de Exteriores en una reunión ordinaria el próximo 22 de mayo.

A partir de entonces, la Unión Europea tendrá el instrumento legal para que Bruselas negocie en su nombre las condiciones del divorcio con Londres, aunque no abrirá las conservaciones hasta después de las elecciones en Reino Unido el 8 de junio.