la carta del día

Nuestros bosques necesitan ayuda

Por Ana Ariz Argaya - Miércoles, 3 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Cincuenta y una entidades locales de Navarra han quedado fuera de las ayudas a trabajos forestales que convocó para este año el Gobierno de Navarra. 51 municipios y concejos navarros que se esforzaron en preparar los proyectos técnicos y toda la documentación necesaria que exigía la convocatoria para realizar mejoras en sus montes comunales, de los que todos disfrutamos. 51 de un total de 97, el 52,5%. El motivo no ha sido que las actuaciones propuestas fueran medioambientalmente negativas, ni que no tuvieran interés. Simplemente, no hay presupuesto para todos.

Sin embargo, las entidades locales sí han cumplido su parte. Como es requisito de la Normativa Foral, han reinvertido el 20% de los ingresos obtenidos de los aprovechamientos (madera, pastos y leñas) en sus montes. Y además estaban dispuestos a poner la mitad del presupuesto para realizar las actuaciones propuestas, ya que las ayudas no superan el 50%. Los ingenieros de Montes que trabajan codo a codo con ellas durante todo el año han redactado los proyectos que eran imprescindibles para realizar las solicitudes. El Plan Forestal de Navarra, caducado y pendiente de revisión pero a día de hoy vigente, establece que las subvenciones son imprescindibles para el sector. Por todo ello no se entiende que 51 de los 97 solicitantes queden fuera de la campaña.

La superficie forestal de Navarra es de 580.000 ha, un total del 64% de la superficie total. Los presupuestos de Navarra, 4.000 millones de euros, pero el presupuesto que se dedica a ayudas destinadas a inversiones en los mismos es de 2,3 millones de euros, el 0,05%. Está claro que la proporción dista mucho de acercarse siquiera a un mínimo asumible, y esto viene de lejos.

Necesitamos un sector forestal fuerte, que movilice madera y productos renovables, que cree una economía circular que genere puestos de trabajo directos y estables en todo Navarra, con más incidencia en las zonas de montaña cuya población va disminuyendo de forma muy preocupante. El sector forestal debe llegar a ser autosostenible, pero si no lo impulsamos, apoyamos y ponemos a su disposición un mínimo de presupuesto para llevar a cabo las mejoras necesarias nunca podremos lograrlo. Y por último, debemos acompañarlo de un fomento del uso y consumo de los bienes que genera: biomasa, madera, ganado, paisaje, hongos, diversidad, turismo, y un largo etcétera…

La autora es decana del Colegio de Ingenieros de Montes de Navarra