El farolito

Resistencia

Por F.L. Chivite - Miércoles, 3 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:06h

Paco Etxeberria tiene mi admiración incondicional. Hablemos de hombres valiosos, para variar. Paco Etxeberria, el infatigable médico forense y antropólogo, el presidente de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. ¿Qué haríamos si no hubiera tipos así? Lleva desde el 2000 dirigiendo exhumaciones de fosas comunes de la Guerra Civil. Discretamente y sin desfallecer. Sábados y domingos incluidos. En ese tiempo, él y su gente han conseguido rescatar 8.000 esqueletos en más de 500 fosas. Y el trabajo sigue. Una sociedad es memoria colectiva. Pero la memoria se saca a la luz. No estaría mal poder olvidar a voluntad. Poder desprenderse de la carga que representa el recuerdo de una experiencia horrible. Y tal vez pronto pueda hacerse, a nivel individual. Los científicos están alcanzando logros increíbles. Pero a nivel colectivo es imposible. Aunque el poder lo haya intentado a menudo. En tiempos de la Restauración borbónica en Francia, por ejemplo, Luis XVIII introdujo la siguiente frase en la Constitución: “Queda prohibida toda investigación de opiniones y actitudes anteriores a la Restauración. El mismo olvido se ordena a tribunales y ciudadanos”. Resulta hasta gracioso. Sin embargo, el olvido forzado surte el efecto contrario: excita la memoria, la pone en guardia. En la mitología griega, Lete, diosa del olvido es hija de la diosa de la discordia y hermana de las Ambigüedades y de los Odios. Vi a Paco Etxeberria hace poco, en Burutain, mientras arrodillado en la tierra como uno más dirigía la exhumación de los restos de seis fusilados en 1938. La memoria aguanta mucho. Podría decirse que se fosiliza en los huesos. A ese respecto, recuerdo un poema del chileno Óscar Hahn que lo expresa a la perfección: “Todos los huesos hablan, acusan, alzan torres contra el olvido, trincheras de blancura que brillan en la noche: el hueso es un héroe de la resistencia”. Eso es básicamente la memoria: resistencia. Y Paco Etxeberria, un héroe de la memoria. Brindo por él.