Guerra abierta entre Londres y Bruselas

May acusa a la UE de intentar influir en las elecciones mientras la UE eleva la factura del ‘brexit’ a 100.000 millones

Jueves, 4 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

El ministro de Hacienda británico, Philip Hammond (izq), y el ministro para el ‘brexit’, David Davis, participan en un mitin.

El ministro de Hacienda británico, Philip Hammond (izq), y el ministro para el ‘brexit’, David Davis, participan en un mitin. (Foto: Efe)

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El ministro de Hacienda británico, Philip Hammond (izq), y el ministro para el ‘brexit’, David Davis, participan en un mitin.

londres- La Comisión Europea (CE) confirmó ayer las prioridades de los Veintisiete en la primera fase de las negociaciones sobre el brexit, unas discusiones que Bruselas augura “difíciles” por las diferencias entre las partes.

El Ejecutivo comunitario adoptó su recomendación para la apertura de las negociaciones con el Reino Unido sobre la base de las orientaciones políticas que dieron los líderes europeos el pasado sábado en una cumbre extraordinaria.

Bruselas dejó claro que la primera fase negociadora, destinada a resolver el “divorcio” entre las partes, se debe centrar en la protección de los derechos de los ciudadanos (tanto europeos en el Reino Unido como británicos en la Unión Europea), en el acuerdo financiero y en evitar una frontera exterior entre Irlanda del Norte e Irlanda.

Así, la factura que el Reino Unido debería pagar por su salida de la Unión Europea (UE) puede ascender a 100.000 millones de euros, más de lo originalmente estimado, 60.000 millones, según reveló ayer el periódico económico Financial Times (FT). Por su parte, el ministro británico para el Brexit, David Davis, aseguró que su Gobierno “no pagará” esa cantidad.

El aumento de la factura responde a exigencias más estrictas de Francia y Alemania, y tiene como objetivo hacer aportaciones para el sector agrícola tras el brexit, así como pagos para cubrir gastos administrativos comunitarios en 2019 y 2020, añade el FT.

Además, la UE exigirá a Londres que mantenga “de por vida” los derechos de los ciudadanos europeos que hayan residido, residan o vayan a residir en Reino Unido hasta la fecha en que el país abandone el bloque comunitario. “Nuestro objetivo es claro, esos hombres y mujeres deben de poder seguir viviendo como hasta ahora y durante toda su vida”, afirmó el jefe negociador de la UE, el excomisario de Mercado Interior Michel Barnier, en una rueda de prensa en Bruselas.

Aclaró también que no sólo pedirán que se respeten los derechos de residencia, sino que también reclaman garantías en áreas como la educación, la sanidad y el reconocimiento de titulaciones;derechos todos ellos protegidos por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE). Y apostó por resolver “con calma y sin dramas” las cuestiones más urgentes para avanzar en el proceso de desconexión.

“influencia” en las eleccionesPor otro lado, la primera ministra británica, Theresa May, inició la campaña oficial para las elecciones del 8 de junio con críticas contra las autoridades europeas, a las que acusa de intentar hacer descarrilar las negociaciones del brexit y de interferir en los comicios británicos con “amenazas”.

La dirigente conservadora culpó a “políticos y funcionarios” de la Unión Europea de endurecer su postura de forma deliberada para “influir en el resultado de las elecciones generales” en el Reino Unido.

La primera ministra recalcó que la tarea primordial que afrontará el ganador en las urnas será alcanzar un acuerdo con la UE que evite los riesgos económicos y sociales que afrontan varias generaciones de británicos ante el brexit, una tarea que anticipa “dura”. A sus ojos, los “burócratas de Bruselas” quieren pasar “por encima de Reino Unido”. - Efe/E.P.

claves

Una mujer “dura”. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo que la primera ministra británica, Theresa May, es “una mujer dura”: “La respeto profundamente. He observado que es una mujer dura, pero es una descripción en tiempo real”. Además, aseguró que David Davis no ha actuado correctamente al afirmar que Londres estaría preparado para abandonar las negociaciones.