la carta del día

Justicia o indefensión en Altsasu

Por Kike Aldasoro - Jueves, 4 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

En Altsasu, cuanto más tiempo pasa, mayor magnitud de escándalo adquieren las consecuencias, por desmesuradas, de lo acontecido tras aquella noche de Ferias. Llevado con ejemplaridad, angustia y solidaridad, especialmente por ese sensacional grupo de madres-padres esforzado, trabajador e inteligente, que con respeto y recelo lideran la lucha por la verdad y por ese futuro incierto de sus hij@s y de cualquiera de nuestros hij@s. Por el precedente que crea. Al margen de discrepancias políticas, el pueblo de Altsasu valora este caso como algo injusto, sobredimensionado. Realidad fundamentada por prestigiosos juristas que nombran como disparate la calificación de los hechos acontecidos en Altsasu como delito de terrorismo.

Las disensiones históricas son valoradas de distinto modo: Guerra Civil, contienda, terrorismo, lucha armada, orden o represión. Y me refiero a ello por la importancia que adquiere en todas estas cuestiones el famoso relato y el significativo papel en el mismo de los diferentes medios de comunicación y redes sociales. Se antoja imprescindible que la verdad se refleje en la justicia y que ésta sea igual para todos pero, viendo lo que vemos, no estamos como para creer en que esto sea una realidad. Siendo la separación de poderes y división de funciones del Estado uno de los pilares de la democracia. Y hasta ahora solo se ha valorado el relato de una parte. Por tanto, una de las partes no se ha podido defender y ha sido encarcelada. Por ahora 6 meses. Juventudes cortadas de tajo: trabajos, estudios y porvenir en el aire. Tres de ellos en la cárcel en régimen FIES (Fichero de Internos de Especial Seguimiento). Más cárcel dentro de la cárcel: fomentando su daño emocional, tratados como terroristas en peligro de fuga y en asombroso contraste con el trato de favor con el que personas de otracondiciónreciben justicia.

Sabemos que en un bar a las 5 de la mañana, coincidiendo albañiles, agentes, estudiantes, camareros y demás puede ocurrir de todo. No porque cada uno salga con su herramienta de trabajo sino porque se lleva muchas horas en la barra y no se está como a las 9 de la mañana... Pero si ocurre en Altsasu se sobre-dimensiona, manipula y distorsiona con fines que puedo llegar a concebir por algunas de las cuestiones y conflictos de intereses que confluyen: nuevo Gobierno en Navarra alternativo al anterior, poner fin a la violencia, una imagen manipulada de la realidad de Altsasu, etcétera.

Desmesura por tanto en la consideración de delito de terrorismo, ya que puede observarse escarmiento y castigo hacia una población plural, multicultural y tolerante como es Altsasu.

No existen en Altsasu grupos terroristas organizados por jóvenes con el fin de hacer la vida imposible a nadie... Eso sí, hasta ahora era posible elegir a tus amigos, sin fronteras imaginarias, sin racismo y con respeto a lo diferentes que somos todos, dentro de una normal convivencia y donde todo el mundo cabe.

No considerando la política un arte, aunque está plagada de artistas fuleros, solicito de nuestros políticos hagan lo correcto: dejen de representarse a sí mismos y representen a los pueblos.

Esta injusticia debe concluir. El caso nunca debió salir de Pamplona. Por imparcialidad, justicia y objetividad.