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Cuando no sólo importa ganar

cadetes | el falcesino ‘prestó’ dos jugadores al idoya para terminar el partido y uno de ellos marcó el gol de la victoria para el equipo de oteiza

M.J.Armendáriz - Viernes, 5 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Equipo cadete del Falcesino.

Equipo cadete del Falcesino.

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Equipo cadete del Falcesino.Equipo infantil del Falcesino.Equipo cadete del Idoya.

pamplona- Al jugador del Falcesino Osama le mantearon tras el partido de Copa cadete ante el Idoya. Es lo que tiene marcar el gol de la victoria. La simpática imagen no llamaría la atención de no ser porque los que le lanzaban por los aires eran por los jugadores del equipo contrario. ¿Cómo es posible?

La historia empieza la semana pasada, cuando el Idoya pide al Falcesino cambiar el partido debido a la Romería de San Tirso. Lo señalan el martes 2, a la hora del entrenamiento. Al Falcesino le faltan niños del equipo cadete. Al mediodía llaman a Maikel Manchado Vega, entrenador del infantil, para que complete el cadete del Falcesino con jugadores de una categoría inferior. En tres horas recopiló a veinte jugadores y se marchó a Funes, donde el Falcesino actúa como local a veces, ya que está formado por jugadores de Falces y del Funes, y cada fin de semana juegan como locales en una de las dos localidades.

A 45 kilómetros, en Oteiza, se forja otra historia. Juan Andrés Iriarte e Ibai Nieto, entrenadores del cadete, se encuentran para ir a Funes con sólo 13 jugadores, dos de ellos con molestias y ninguno portero. En el primer tiempo ya tienen que hacer los dos cambios por motivos de salud. Al descanso se llega 1-1. Con el 1-2, a los de Oteiza se les lesiona un tercer jugador y a un cuarto se le rompen las gafas y el Idoya se queda con nueve, con 2-2 en el marcador.

En ese momento, el entrenador del Falcesino, Maikel Manchado, de Caparroso, no lo duda: “Les dije que les cedíamos dos chavales, porque lo importante era jugar, no el resultado. Podía haber pensado que, con 2-2, teníamos más opciones de ganar jugando contra nueve, pero pienso que, con 16 años, lo importante es disfrutar. Nuestros dos chavales salieron con muchas ganas y uno de ellos marcó el 2-3”. Osama levantó las manos pidiendo perdón a sus compañeros del Falcesino, pero recibió el abrazo de sus nuevos colegas, los del Idoya, que le mantearon al final. “Le dijimos hasta si quería fichar por el Idoya”, bromea Juan Andrés Iriarte, entrenador de los chicos de Oteiza desde hace cinco años. “Les dejamos un par de camisetas de los lesionados y unas botas del 43 al que no tenía y los chavales, contentos por jugar. Llevo 18 años en el fútbol y volví a casa con la sensación de que los del Falcesino nos habían dado una lección, a pesar de ganar el Idoya. Es importante que los chavales aprendan valores”.

Rodrigo Domínguez, coordinador del Multideporte Funes, fue el árbitro. “Paramos el partido varias veces y le comentamos al entrenador del Idoya que pidiera lo que necesitara para que los chavales disfrutaran”.

Miguel, directivo del Idoya y padre de uno de los lesionados en el partido, añadió que “esto no debería ser noticia, sino ser una práctica habitual en categorías inferiores. El resultado fue lo de menos. Sólo nos queda agradecer al Falcesino y al Funes por su comportamiento”.