Felipe de Edimburgo se retira de la vida pública en otoño

A sus 95 años, el miembro más políticamente incorrecto de la familia real deja atrás 70 años de servicio

Viernes, 5 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Felipe de Edimburgo y la reina Isabel II.

Felipe de Edimburgo y la reina Isabel II. (Foto: Efe)

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Felipe de Edimburgo y la reina Isabel II.

LONDRES- El príncipe Felipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II, dejará de atender actos oficiales a partir de otoño, si bien la soberana seguirá su actividad, informó el Palacio de Buckingham.

El duque, de 95 años, mantendrá los compromisos adquiridos hasta finales de agosto, tras lo cual ya no aceptará invitaciones, aunque “puede ser” que en el futuro asista a eventos públicos de su elección, dice la nota.

El comunicado precisa que ha sido él mismo quien ha tomado LA decisión, con “el pleno apoyo” de la monarca, de 91 años.

Aunque el príncipe Felipe abandona su labor oficial, “puede ser que decida participar en determinados actos públicos de vez en cuando”, se añade.

El duque de Edimburgo es patrón, presidente o miembro de más de 780 organizaciones, con las cuales “seguirá estando asociado”, aunque no desempeñará “un papel activo”.

Isabel II “seguirá llevando a cabo un programa completo de actos oficiales con el apoyo de los miembros de la Familia Real”, señalan.

La notificación de palacio estuvo precedida de numerosas especulaciones en las redes sociales, después de que el The Daily Mail publicara que los secretarios de la Reina y el duque habían convocado a todo el personal de la Casa Real.

Estas reuniones son habituales, pero ayer fue inusual al ser de madrugada lo que desató los rumores.

Asistieron a la cita los empleados del castillo de Balmoral, en Escocia, el castillo de Windsor, en las afueras de Londres, y de la mansión privada de Sandringham, en el condado inglés de Norfolk, de acuerdo con el rotativo.

Tanto la Reina como Felipe, el consorte más longevo de la historia británica, tuvieron problemas de salud la pasada Navidad, cuando un fuerte resfriado impidió a la soberana asistir al servicio religioso navideño.

sin pelos en la lenguaLas siete décadas de servicio de Felipe de Edimburgo han dado a conocer su fuerte carácter y un humor peculiar.

Se ha metido con los turistas, Rusia y las mujeres británicas, entre otros. “Me gustaría ir a Rusia mucho, aunque los cabrones asesinaron a la mitad de mi familia”, espetó del el país de sus antepasados.

Mostró su escaso tacto con un grupo de niños sordos que estaban al lado de una orquesta de tambores en el Caribe: “Si estáis aquí, ya me imagino porque estáis sordos”.

Muchos le tildan de racista sin remedio. Para él, los escoceses son borrachos, los nativos de Nueva Guinea son caníbales, los caribeños son piratas, los aborígenes australianos se matan a flechazos... comentarios que le han convertido en el miembro más políticamente incorrecto de la familia real británica. - Efe