Editorial de diario de noticias

Aceleración del empleo

El paro registrado baja el último año en 4.504 personas y la afiliación crece en 8.145, mientras desde 2014 se han creado 25.000 puestos de trabajo. Sin ápice de autocomplacencia, se trata de perseverar en este ciclo positivo

Viernes, 5 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

el paro bajó en abril en Navarra en casi 2.000 personas, un descenso del 4,9% mensual que se duplica hasta el 10,5% atendiendo al balance anual, con una merma del desempleo de más de 4.500 personas en los últimos doce meses. Unos guarismos alentadores, no sólo porque la mejora atañe además a todos los sectores económicos y al conjunto del territorio, sino especialmente por el refrendo de la afiliación a la Seguridad Social, lo que se traduce en un alta en el último ejercicio de 8.145 personas, una aceleración del empleo tan reseñable como que desde 2014 se han creado en números redondos 25.000 puestos de trabajo. Glosada la tendencia inequívocamente favorable, 38.375 navarras y navarros continúan privados de nómina, un drama personal que necesita corregirse con la mayor inmediatez posible -más porque 22.000 ellos carecen de cualquier tipo de prestación por la escasa cobertura del sistema estatal-, en la misma medida que debe enmendarse la temporalidad de los contratos, pues sólo el 6,2% del total son indefinidos. Los jóvenes en busca de su primer empleo y las mujeres son dos segmentos que precisan de una actuación específica para minimizar la precariedad en el primer colectivo e intensificar su empleabilidad en el segundo, retos a los que agregar el reciclaje de los parados de mayor edad para reincorporarse a un mercado de trabajo proclive a despreciar la experiencia. En cualquier caso, la estadística en material laboral, globalmente considerada, supone la ratificación de que Navarra se ha adentrado en un ciclo positivo, un hecho acreditado también por la realidad de que la Comunidad Foral ha liderado el crecimiento económico del Estado en este primer trimestre con un incremento del PIB del 3,3% anual -tres décimas sobre la media-, así como por el repunte de las exportaciones y de la recaudación de IRPF por encima del reajuste de algunos tramos, a lo que añadir el alza incipiente del consumo. Una secuencia de indicadores fundamentales que refuta las tesis catastrofistas de los apologetas del apocalipsis tanto como debe servir de estímulo para seguir afianzando la pujanza económica de esta Comunidad. Desde la optimización de los recursos públicos y su enfoque a la generación de valor añadido, el incentivo de la actividad privada sobremanera vinculada la innovación y la erradicación de todo atisbo de autocomplacencia.

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