Alumnos del instituto de Berriozar, voluntarios de la Memoria Histórica

Acondicionan la zona donde se exhumaron los restos de 4 asesinados tras la fuga del Fuerte de Ezkaba

Mikel Bernués - Viernes, 5 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Jóvenes voluntarios con educadores, el alcalde Maiza y el escritor Ezkieta.

Jóvenes voluntarios con educadores, el alcalde Maiza y el escritor Ezkieta. (Foto: Amara Castro)

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Jóvenes voluntarios con educadores, el alcalde Maiza y el escritor Ezkieta.

berriozar- Una veintena de chavales voluntarios del instituto de Berriozar acudieron la tarde del miércoles al término de la Esparzeta, en el casco antiguo de la localidad, para darle a la pala, el rastrillo o la azada al tiempo que hacían Memoria. Memoria Histórica, ya que se trata del lugar en el que, dos años atrás, la Sociedad de Ciencias Aranzadi exhumó los cuerpos de 4 de los presos asesinados tras la fuga del Fuerte de San Cristóbal en mayo de 1938. Contaron con la compañía de un narrador de excepción;Fermín Ezkieta, historiador que compartió con ellos algunos pasajes de su libroLos fugados del Fuerte de Ezkaba.

La iniciativa se viene rumiando desde las exhumaciones, y el campo de trabajo arrancó el año pasado. Además, y de forma previa, la Memoria también se ha mantenido viva y se ha trabajado en el propio instituto, partícipe del proyecto en sus aulas. “Ha habido una acogida muy buena por parte del instituto”, comentan los educadores del Centro Juvenil Xabi Mallo e Íñigo Subiza, que destacan la “satisfacción” del profesorado con el trabajo.

El proyecto nació desde el Plan Socio Educativo de Juventud, pero cobró más dimensión, se readaptó para involucrar al centro escolar y atañe también a áreas municipales como Obras o Jardines, así como a la Sociedad de Ciencias Aranzadi. “Aún siendo un programa destinado a la población joven, también está involucrando a otras generaciones y sectores del pueblo”, cuentan Mallo y Subiza. Su idea sigue siendo muy clara: “darles protagonismo a los chavales”.

Ambos educadores destacan la gran motivación que encontraron en los alumnos “por saber qué es eso de las exhumaciones” tras las dos charlas organizadas en el centro escolar en diciembre de 2016 (alumnos de 1º y 2º de ESO) y el pasado 4 abril (alumnos de 4º). Y además de seguir con las labores de limpieza y desbroce del lugar las tardes de miércoles (y en verano de forma más intensiva) han marcado una serie de cuadrantes en las zonas en las que Aranzadi no llegó a excavar con la intención de buscar, de manera manual, los restos de un quinto asesinado del que se tiene constancia, pero cuyo cuerpo no fue localizado. De nuevo, todo pasa por despertar el interés de los jóvenes de Berriozar con la idea de que no se pierda la memoria.

Con este fin estos jóvenes voluntarios van acondicionando la zona y planteando poco a poco y a su gusto lo que será un parque dedicado a conservar la Memoria Histórica en Berriozar.