Jim Kerr Cantante de simple minds

“La música ya no tiene la misma relevancia, ahora se mueren por un iPhone, no por un disco”

Baluarte pondrá su alfombra roja mañana para recibir a Simple Minds. El mítico grupo escocés actuará, en acústico, a partir de las 19.00 horas (entre 22 y 50 euros)

Una entrevista de Fernando F. Garayoa - Sábado, 6 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

pamplona- Jim Kerr, cantante y alma mater de los míticos Simple Minds, tuvo la deferencia de atender a DIARIO DE NOTICIAS de cara a la actuación que ofrecerán el domingo en el Auditorio Baluarte.

La primera pregunta es obligada, ¿por qué revisitar los temas de Simple Minds en acústico? ¿Qué les aporta, como músicos, desnudar, por decirlo de alguna forma, las canciones?

-En realidad nos lo han pedido otros, desde compañías de discos a promotores, pero siempre nos habíamos resistido. Y la razón por la que nos negábamos a hacer conciertos en acústico es porque no creíamos que encajara en nuestro estilo, en la marca propia que tienen las canciones de Simple Minds, que, por decirlo de alguna forma, suena y son más bombásticas. En todo caso, creíamos que era un formato que podía funcionar solo para dos o tres canciones… Pero creo que el problema fundamental que teníamos era de imagen, de cómo se percibe lo acústico en concierto. Generalmente suelen ser actuaciones con dos o tres músicos sobre el escenario, sentados y rodeados de velas... eso nos parecía aburrido y nosotros no estábamos dispuestos a hacer algo así. Pero hace un año, más o menos, fuimos a Suiza y participamos en un festival acústico. Tras ofrecer ese concierto, el promotor nos iba ofreciendo cada vez más dinero y más dinero para que hiciéramos una gira en este formato, así que al final pensamos: “Bueno, quizás deberíamos aceptar, ¿no?” (risas) Y entonces nos pasamos algunas semanas pensando acerca de ello, de cómo podríamos hacerlo, de si podríamos hacerlo… Y aceptamos el reto porque, tras acabar aquella actuación, nos dimos cuenta de que era algo que podía funcionar con Simple Minds, porque en realidad no había sido un concierto aburrido, ya que el público estaba saltando, bailando, cantando, y nosotros actuamos como banda, en un escenario maravilloso, por lo que se convirtió en un gran espectáculo… Todo eso fue lo que nos condujo definitivamente a grabar este álbum (Simple Minds Acoustic).

Entiendo, por lo tanto, que para vosotros también fue una sorpresa y un descubrimiento.

-Sí, realmente fue una gran sorpresa, debo decirlo;y también la reacción de la gente. Nos gustó.

Habitualmente este tipo de álbumes se editan con motivo de aniversarios, como es el caso de los 40 años de Simple Minds, pero a su vez suelen marcar puntos de inflexión en las trayectorias de las bandas, ¿ha sucedido o está sucediendo de esta manera con su grupo?

-Creo que es algo que ha funcionado, pero también estamos trabajando en un nuevo álbum, que casi está listo ya. Este disco acústico, y la gira, nos han servido también para tomar cierta distancia, para hacer algo diferente, más estiloso, revisitando canciones mientras escribíamos a la vez un nuevo capítulo de nuestra historia. Simple Minds continúa evolucionando, y eso es genial;realmente, creo que no podríamos haber hecho una cosa sin la otra, o al menos no habríamos obtenido el mismo resultado. La verdad es que hemos disfrutado mucho con esta experiencia paralela.

Con una trayectoria discográfica tan amplia, en la que figuran canciones como Promised You a Miracle, que se remonta al año 82 o Chelsea Girl, del 79, ¿cómo se realiza la criba entre tantos hijos para dar con los 12 elegidos que integran el CD o con los 15 que conforman el vinilo?

-En cada concierto de esta gira solemos tocar unas 15 canciones fijas de todo nuestro repertorio y luego tenemos otras 10 que son las que van variando. Creemos que esos 15 temas forjan nuestros fundamentos musicales, son nuestras canciones más representativas, esas que si no tocas la gente se enfada, los promotores se enfadan, todo el mundo se enfada si no suenan… Tenemos seguidores muy fieles desde el principio de nuestra carrera y siempre quieres hacer algo por ellos, para ellos, sorprenderles, darles algo nuevo, diferente, más tranquilo, íntimo, pero también muy potente;y estas canciones tienen todos esos elementos.

Más de 60 millones de discos vendidos, actualmente es un exitoso empresario hotelero, tiene la vida más que resuelta, ¿que es la música ahora mismo para Jim Kerr?

-Es quienes somos, todo lo demás es algo extra. Te voy a poner un ejemplo: estábamos grabando en el estudio y coincidió con el discurso de aceptación de Donald Trump, y yo, que soy un optimista convencido, dije, vamos a escucharlo, quizás diga algo interesante, inspirador… Pero tras 5 minutos oyéndole dije: ¡apaga esa mierda! ¡Volvamos a la música! Eso es lo que nos sigue haciendo saltar como jodidos adolescentes. La música. Perdernos en la música. Es lo que hacía cuando tenía 16 años y es lo que sigo haciendo ahora casi a los 60. El resto no importa.

Cuarenta años sobre los escenarios dan para mucho, ¿qué queda de aquellos chavales que venían de un grupo punk y arrancaron en 1979 con Life in a Day? Y, ¿qué le queda por hacer a Simple Minds, además de tocar en ciudades como Pamplona, que nunca habían visitado?

-Tengo que ser mejor cantante y escribir mejores canciones. Y respecto a lo que queda de aquellos Simple Minds, nos siguen quedando las ganas por evolucionar, avanzar, probarnos y aceptar cualquier pequeño reto que se nos ponga por delante y hacer algo a partir de él.

David Bowie nos dejó y con él se fueron muchas cosas, entre otras, el origen del nombre Simple Minds, sacado de su canción Jean Genie, ¿siente que ya nos van quedando menos genios musicales y, en cierto modo, no hay relevo?

-No hay reemplazo posible para esos músicos, eso es seguro, no importa lo que venga… Una vez le hice la misma pregunta a productor neoyorquino que trabajó para nosotros hace mucho tiempo, y que también produjo a otros como Bruce, Tom Petty o Dylan... y me dijo: “No, es imposible”. Y le contesté: “¿Por qué no?” Y me respondió: “¿Conoces el puente de Brooklyn?”. “Claro”, le dije. “Pues ya no se van a volver a construir cosas así nunca más. Es único. Los materiales de los que está hecho ya no existen, tampoco los artesanos, ni el momento social y cultural, ni siquiera el mismo mundo existe. Es distinto hoy”.

Se deduce, por lo tanto, que los grandes músicos de hoy no tienen la misma trascendencia que los de generaciones anteriores

-No, porque la propia música no tiene la misma relevancia y posición cultural y social que tenía antes. La gente se muere por los nuevos modelos de iPhones, no por los álbumes de cantantes. Ahora, incluso aunque en algunos casos los ofrezcas gratis, nadie los quiere…

las claves

biografía

Un poco de historia. Simple Minds es una banda de rock escocesa formada en 1977 en Glasgow. A lo largo de sus 40 años de vida, han pasado por varios géneros, desde el post punk hasta la new wave o el rock sinfónico;en cualquier caso, está considerada como una de las bandas más influyentes de la década de los 80. Han vendido más 60 millones de discos y su álbum New Gold Dream,de 1982, es considerado uno de los discos esenciales de la música contemporánea. Además, seis de sus álbumes llegaron al nº1 de las listas, 22 sencillos ingresaron en el top 20 y atesoran 22 discos de Platino. En agosto de 2014 la RevistaNew Musical Expressincluyó a Simple Minds entre los 100 artistas más influyentes de la música.

Curiosidades. Don’t you (forget about me), tema incluido en la banda sonora de la película The Breakfast Club, de 1985, es su mayor éxito a pesar de no haber sido incluido en ningún álbum del grupo. Eso sí, está considerada la canción más representativa de la década de los 80 y, de hecho, en mayo de 2015 fueron homenajeados en los premios Billboard de la música por los 30 años del número 1 de este tema.

“La música es lo que nos hace saltar como jodidos adolescentes, es lo que hacía con 16 y lo que hago con 60. El resto no importa”

“De los Simple Minds del principio nos quedan las ganas de evolucionar y de aceptar cualquier reto”

jim kerr

Cantante de Simple Minds