A la contra

Los salchuchos

Por Jorge Nagore - Sábado, 6 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Lo extraño sería que después de casi 25 años gobernando de manera continua salvo el mínimo intervalo 1995-96 y el PSN de Otano no saliesen aún más expedientes cuando mínimo cuestionables de toda la época de UPN. Y no me refiero a gastos fuera de lugar, equivocados, inversiones ruinosas o financiaciones encubiertas sino ya directamente a eso que mi madre llamaba salchuchos, que no es otra cosa que rozar todas las legalidades e incluso cruzarlas. Serán las investigaciones policiales y judiciales las que determinen si los asuntos de los cursos de UAGN y el de la planta de Biogás de la Ultzama -a mí me acojona casi más que la posible doble subvención el tema de la contratación sin concurso alguno y ese hacer todo el papeleo a posteriori- conllevan responsabilidades penales y políticas o no, pero de lo que no cabe ninguna duda es de que en ambos casos se ve con claridad que existía y sigue existiendo la posibilidad de que si no se ejerce un control exhaustivo hay opciones viables de que se cuelen malas prácticas, cuando no que en algunos casos se haya hecho la vista gorda o directamente colaborado mostrando los caminos por los cuales uno puede esquivar la ley sin infringirla. Por esto -y por muchos motivos más- siempre es positivo que existan alternancias en el poder o al menos esa es la ilusión inocente que imagino que tenemos bastantes: para airear vergüenzas y establecer mecanismos que no hagan distinciones entre administrados y que no haya listos que o bien se aprovechan motu proprio de la desidia institucional o bien lo hagan con conocimiento de técnicos y/o políticos. Esto, que surjan casos cuando menos -por ahora- sospechosos, es y será siempre positivo, al menos para los ciudadanos que lejos de estar metidos en las batallas políticas aspiran a vivir en un sitio en el que existe algo parecido a la honradez y en el que no actuar con ella tiene su castigo.