La barrera de las dos horas

Por Tomás de la Ossa - Domingo, 7 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Vale que se saltaron casi todas las normas del atletismo, por lo que el récord no es homologable, pero respetaron dos: la distancia era un maratón y Eliud Kipchoge la cubrió a la carrera. Lejos de ser un fracaso que no consiguiera romper la barrera mítica de las dos horas -le faltaron apenas 25 segundos-, fue una auténtica exhibición atlética, de lo mejorcito que se ha visto en mucho tiempo en el deporte. De poner a prueba los límites del cuerpo humano es de lo que va el deporte de verdad (frente al deporte-juego, que se centra solo en ganar a los demás, y los récords se miden en títulos y goles). Lo que hizo ayer Kipchoge -ir durante un pelín más de dos horas devorando kilómetros a un pelín más de 2 minutos y 50 segundos por kilómetro- es un hito que ahí queda. Y es la prueba de que la barrera está al alcance, primero con las normas sui génerisde ayer y en un futuro no muy lejano con las de un maratón oficial.