El Gobierno foral asignará 1.058 jefaturas de sección y negociado por méritos entre 2017 y 2018

El nuevo modelo de elección incluye la participación del personal
Salud aglutina el 42% de estas jefaturas
El departamento de Función Pública prevé que el 50% de los nombramientos se hagan este año

Sagrario Zabaleta Echarte - Domingo, 7 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

En el Palacio de Navarra se encuentra el despacho de la consejería de Función Pública.

En el Palacio de Navarra se encuentra el despacho de la consejería de Función Pública. (JAVIER BERGASA)

Galería Noticia

En el Palacio de Navarra se encuentra el despacho de la consejería de Función Pública.

pamplona- El Gobierno de Navarra prevé nombrar 1.058 jefaturas de sección y negociado entre 2017 y 2018 mediante concurso de méritos a través del nuevo Decreto Foral que será tratado próximamente en sesión de Gobierno. El mayor número se detectan en Salud, con el 42% del total -444-;y después en Desarrollo Rural y Derechos Sociales, que entre ambos aglutinan un 20% -211-.

La consejera de Función Pública, María José Beaumont, se ha propuesto que el 50% de estas asignaciones se produzcan en 2017 y la otra mitad, el próximo ejercicio. Pero, el Decreto Foral que quiere sustituir al aprobado en 1985 llega a sesión de Gobierno tras un debate intenso que no ha satisfecho a la parte sindical -por diferentes razones según el sindicato-, y que ha contado con el cuestionamiento parcial del Consejo de Navarra.

En este año y medio de trabajo, los cuatro partidos que sustentan al Gobierno, los sindicatos y las secretarías técnicas se han involucrado en la elaboración de un nuevo sistema para elegir estas jefaturas en la Administración, pero la evolución del proceso ha provocado que los cuatro sindicatos de la Mesa de la Administración de la Comunidad Foral, LAB, ELA, CCOO y UGT, no hayan respaldado el documento que se ha modificado por el dictamen del Consejo de Navarra, aunque no sea vinculante. “Queremos mantener el carácter innovador del Decreto Foral;pero si ignoramos totalmente el informe del Consejo, y, después, un sindicato recurre dicho decreto, lo más probable es que el Tribunal nos lo tumbe porque el recurso viene soportado por el dictamen del Consejo”, señala María José Beaumont, quien también muestra su desacuerdo con el Consejo.

“participación activa”El nuevo Decreto Foral “mantiene la participación activa y valorativa del personal de cada unidad sobre el plan de actuación presentado y defendido por la persona aspirante al cargo de responsabilidad, una importante novedad en la tramitación del concurso”, detalla Beaumont. Además, ese informe “se elevará al tribunal calificador, que deberá tenerlo en cuenta motivadamente en su puntuación”. Aunque sí reconoce que “el personal no otorgará puntuación directamente a las personas candidatas como en un principio se plasmó en el borrador”.

la primera propuestaA finales del año pasado, el departamento concluyó la elaboración del borrador para modificar el Decreto Foral de 1985 sobre el nombramiento de jefaturas. Solo LAB defendió el documento que incluía la participación del personal en la puntuación del plan de actuación, uno de los apartados valorados para la elección. ELA manifestó que estaba conforme con el fondo del borrador, pero no lo respaldó porque creía que primero se debía confeccionar el estudio de la plantilla orgánica de la Administración para conocer con exactitud el número de jefaturas a nombrar. Beaumont también es partidaria de realizar este análisis, pero manifiesta que “su desarrollo requiere de más tiempo” y confirma que “ya se está trabajando sobre esta cuestión”. CCOO y UGT tampoco avalaron la propuesta sobre jefaturas porque no incluían sus propuestas y querían que la provisión de jefaturas se hiciera conforme al Decreto Foral de 1985 que prioriza la antigüedad y la formación para las jefaturas. Una normativa que tampoco cumplió UPN, que también asignaba estas jefaturas de forma interina, a dedo.

los cambios respecto a 1985El documento, apoyado por LAB, se remitió al Consejo de Navarra para su estudio antes de su aprobación. Los elementos a valorar en ambos decretos se encuadran en una escala de un máximo de cien puntos, que con el borrador de diciembre se redistribuyeron de la siguiente manera: el apartado de memoria-trabajo, con 25 puntos, se sustituyó por el de plan de actuación, con 60 puntos;el informe del INAP pasó de 15 a diez puntos;la valoración de servicios prestados a las Administraciones públicas bajó de 35 a diez;y el de formación y docencia -que antes incluía investigación y otros méritos- pasó de 25 a 20. Además se tendría en cuenta el conocimiento de idiomas.

El texto, presentado al Consejo, primaba el plan de actuación de la persona aspirante con 60 puntos, de los que 20 otorgaba la plantilla y 40 el tribunal. Por primera vez, se proponía exigir este plan de actuación, ya que antes se solicitaba una memoria-trabajo sobre la jefatura.

Pero, el Consejo de Navarra fue crítico con este artículo, ya que consideraba que el personal se equiparaba con el tribunal del concurso al poder puntuar, un hecho que según creía este órgano “contravenía seriamente el ordenamiento jurídico y los principios de imparcialidad, profesionalidad y transparencia”. Además calificó de excesivos los 60 puntos y consideró que debían estar por debajo de los 50, al basarse en un fallo del Tribunal Constitucional, según el cual en un concurso u oposición, la valoración que realice un tribunal no puede ser mayor de aquello que no depende de la opinión personal de alguien, por ejemplo, formación o antigüedad.

Tras conocer el dictamen, el departamento tenía tres vías: mantener el Decreto Foral de 1985 que antepone la antigüedad y la formación;ignorar sus valoraciones o buscar una solución intermedia. El departamento escogió la última opción: “Valoramos la necesidad de modular la intervención del personal, pero no eliminarla”, insiste María José Beaumont.

Por ese motivo, el pasado miércoles, la consejera presentó el documento modificado a los sindicatos, en el que “el personal deja de puntuar al aspirante, pero participa con un informe de valoración sobre el plan de actuación, que después se elevará al tribunal calificador que deberá tenerlo en cuenta a la hora de emitir la puntuación”. Es importante este punto, porque si se elige a un candidato y otro de los aspirantes recurre puede hacer uso de ese informe si ha apreciado que el tribunal no ha tenido en cuenta dicho informe de la plantilla.

Este tribunal está compuesto por un presidente, que es un superior jerárquico de la jefatura;un vocal, que es un representante de la Comisión de Personal;y un secretario, que es el titular de la secretaría general técnica del departamento o persona en quien delegue. Además, la puntuación del plan de actuación pasa de 60 a 48;y los doce que se suprimen de este apartado se distribuyen en otros dos: en el de servicios prestados a las Administraciones públicas, que pasa de valer diez a 16;y en el de formación y docencia, que de 20 asciende a 26.

provisión puntuación

Plan de actuación. 48 puntos.

Informe psicotécnico INAP. 10.

Servicios Administración. 16.

Formación y docencia. 26 puntos. Este apartado distribuye los 26 puntos de la siguiente manera: 12 formación con el trabajo de la unidad;10 formación sobre capacidades y aptitudes para ser jefe y cuatro para docencia impartida en el ámbito del sector público.

número de jefaturas

Departamentos

Salud 444

Desarrollo Rural 106

Derechos Sociales 105

Presidencia 99

Educación 78

Desarrollo Económico 78

Hacienda 49

Cultura 45

Política Financiera 32

Relaciones Ciudadanas 22

Total 1.058