A la contra

El brexit

Por Jorge Nagore - Domingo, 7 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Cuando en ocasiones miro hacia atrás y por un instante siento que la vida es larga y dura enseguida hago el esfuerzo de pensar que el Duque de Edimburgo lleva 65 años seguidos siendo príncipe consorte de la Reina de Inglaterra y se me pasa la tontería. Hay que tener las pelotas muy bien puestas para llevar 65 años aguantando actos protocolarios ingleses, aguantando su comida, aguantando su clima y aguantando todo, en general, por no hablar de que este señor tuvo suegra hasta que cumplió los 80 años, porque la madre de la reina se murió en 2002 a los 102 tacos: 55 años aguantando a la suegra, con un par. Y a su hija, que es del pelo, con la que en noviembre hará 70 años de casados. 70 años. Wenger aún no entrenaba al Arsenal. Porque si las relaciones de pareja son complicadas y heterosexualmente hablando ellas nos aguantan a nosotros y nosotros a ellas, aguantar a una reina tiene que tener su miga, con las pocas que hay y los humos que tienen que tener. Y allá, la mitad del año con un xirimiri cabrón nublao que no te deja ni pensar (Londres solo tiene un 33% anual de sol). Pues este lo ha logrado y ahora dice que a los 96 años se retira casi del todo de sus compromisos oficiales, de lo cual no cabe sino alegrarse. Y más si caemos en la cuenta de que este buen hombre en realidad es griego, aunque también medio danés, pero nació en la soleada Grecia, así que tiene doble mérito que se haya pegado tantos años en esa isla gris sin volverse tarumba, siempre para más inri a la sombra de su mujer, de la que es prima lejana, como por otra parte son medio parientes entre sí todas estas gentes. Así que Dios quiera que ídem le dé mucha salud y unos cuantos años más por delante para poder tomar el sol en cualquiera de los 15 países más en los que es el marido de la baranda, yo qué sé, en Jamaica, Bahamas o Barbados, por ejemplo. A este el brexit se la silba.