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Euskadi hoy

El cupo según (profesores de) Podemos

Por Xabier Lapitz - Domingo, 7 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

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Reconozco que mi primera reacción al leer el artículo que firmaban Juan Carlos Monedero y Roberto Uriarte en “Público” con el título “Quince años de paz fiscal entre el PNV y el PP” fue una carcajada. No pude contenerme, porque ver a Monedero hablando de fiscalidad es un chiste, por muy de mal gusto que sea. El fundador de Podemos, recordemos, tuvo que hacer una regularización con la Agencia Tributaria española hace dos años porque defraudó y le pillaron. Cobró del Gobierno venezolano 425.150 euros a través de una sociedad instrumental creada en 2013 por un trabajo que supuestamente realizó (nunca lo hemos visto y entra en la nebulosa etiqueta de “consultoría) en 2010.

Con este historial debería ser mucho más cauto cuando al referirse a las consecuencias del acuerdo sobre liquidación de cupo que han alcanzado los gobiernos vasco y español afirma que “perjudicado saldrá el criterio de solidaridad en la financiación pública”. Lo que de verdad quiebra la solidaridad es tratar de engañar al fisco con artimañas como las que diseñó Monedero.

Pero al margen de la firma de Monedero, lo que desliza el artículo es otra idea que ha calado (¡qué casualidad!) en los sectores más españolistas de la ultraderecha. Es la idea de que el acuerdo perjudica a España porque merma sus recursos públicos para alimentar las arcas vascas y genera desigualdad entre ciudadanos de un mismo Estado. En realidad, según los firmantes, hemos asistido a un “chantaje insolidario de una élite territorial”. Para ser una élite que practica la insolidaridad, parece que cuentan con un respaldo muy mayoritario en la sociedad vasca que, además, como han reconocido muchas veces dirigentes de Podemos, se guían por políticas de protección social muy avanzadas. En este punto, convendría que los profesores explicaran por qué allá donde participan o sostienen gobiernos no han sido capaces de desarrollar esos sistemas que alaban, como el de la RGI.

Atentos al pasaje en el que detallan Monedero y Uriarte los “perjudicados y efectos colaterales” del acuerdo porque sólo serían comprensibles si uno se olvida de la bilateralidad en las relaciones entre Euskadi y España en materia fiscal. Por ejemplo, presuponen que perjudicados serán “los destinatarios potenciales de las políticas públicas que no podrán hacerse por la pérdida de recaudación”. Es decir, otra vez la idea de que los pérfidos vascos saquean las cuentas españolas a la menor oportunidad. Además de falso es un argumento de ultranacionalista español.

Parece mentira que a dos profesores universitarios, de Ciencia Política y de Derecho Constitucional, haya que explicarles alguna cosa básica sobre el sistema de Concierto Económico que tumba de base ese agravio que tratan de alimentar en su artículo. Como bien explica Pedro Luis Uriarte “no hay vasos comunicantes” entre lo que haga el Estado español con sus cuentas y el reparto que considere oportuno y los acuerdos que alcance con las instituciones forales, las de la CAV y la de Nafarroa. Son sistemas distintos. Supongo que lo saben, pero es muy preocupante que hagan como que lo ignoran porque son promotores del partido que tiene la mayor representación vasca en el Congreso.