xtreme higa de monreal

Mihura vence a la montaña

duelo | se impuso a la fortaleza de mikel beunza en la media maratón, mientras que maider fraile arrolló

Iñaki Sevillano / Unai Beroiz - Lunes, 8 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

Iñaki Mihura, ascendiendo la Higa de Monreal.

Iñaki Mihura, ascendiendo la Higa de Monreal. (Unai Beroiz)

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Iñaki Mihura, ascendiendo la Higa de Monreal.El exciclista profesional Iker Flores se adelanta a Adrián Salinas.Un corredor se agarra a las cadenas en la subida a la montaña.El nutrido grupo de participantes, al inicio de la Media Maratón.Maider Fraile, en su ascenso a la pendiente.Tres competidores, en los últimos metros del recorrido.
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“La idea era que Mikel no me sacara mucha ventaja y en la bajada llegar con piernas e intentar pillarlo” - “En esta ocasión mi objetivo no era competir, porque la última vez sufrí mucho. Me merecía una carrera así”

pamplona- Aquel que sea asiduo a las competiciones de atletismo internacionales hallará todo tipo de corredores. Algunos completísimos, especializados en multitud de modalidades a cada cual más compleja y exigente. Pero para la verdadera inquietud hacia lo extremo en las carreras solo cabe un lugar, y no solo porque invite a ello su nombre: la Media Maratón del Xtreme Higa de Monreal, que ayer bordó en letras de oro el nombre de Iñaki Mihura, con una marca de 1 h.46:18 que roza el récord histórico de la competición por pocos segundos, y de Maider Fraile, que se impuso con absoluta contundencia a sus contrincantes marcando un tiempo de 2h.05:58.

El primer domingo de mayo es terreno reservado para la mítica entre las pruebas de montaña en toda Navarra. La imponente Higa de Monreal es objeto de temor y ambición entre aquellos deportistas que aspiren a superar todos sus límites a base de las increíbles tramos que sustentan un recorrido de 21,097 kilómetros con un desnivel acumulado de 2.000 metros.

La Media Maratón de ayer no defraudó a su escenario en absoluto. Los pronósticos defendían que la victoria podría oscilar entre Mihura, Beunza y Azparren entre los hombres, mientras que en las mujeres pocas dudas cabían dado el favoritismo de impresión que atesora Fraile.

Y las predicciones no patinaron un ápice. Mihura y Beunza protagonizaron un extraordinario duelo en el que ambos abanderaron sus mejores bazas, pero que Mihura supo resolver gracias a su potencia de piernas, fortalecidas en mil batallas desde que fuera hace años dueño del Campeonato de España júnior.

El vigor de Mikel Beunza reside, desde sus últimos campeonatos, en los ascensos. Las subidas casi verticales de la Higa de Monreal, que incluso obligan a los competidores a utilizar pies y manos para no deslizarse pendiente abajo, son sinónimo de gloria para Beunza, que haciendo gala de su experiencia adquirida en la victoria en el Campeonato de España de veteranos, explota al máximo para poner tierra de por medio respecto a sus perseguidores.

La ventaja que según los entendidos debía conquistar para distanciarse de Mihura era, como mínimo, de dos minutos, pero, finalmente, no logró más que la mitad, hecho que le pesó en extremo a la hora de encarar la bajada.

Y es que el descenso es reinado de atletas. En terrenos en los que explotar la potencia de piernas es mandamiento, poco se puede hacer contra Iñaki Mihura. El a la postre vencedor de la Media Maratón alcanzó, adelantó y perdió de vista a Beunza con suma facilidad hasta lograr una distancia traducida en más de un minuto y medio.

Tras cruzar la línea de meta, el corredor del Baztán,Iñaki Mihuraexplicó su estrategia al comentar que su idea era que Mikel no le sacara mucha ventaja en la subida, para después en la bajada “llegar un poquito con piernas e intentar pillarle”, hecho que para Mihura resultó perfecto.

En cuanto a su evolución como atleta de pista a corredor de montaña, Mihura explicó que al vivir “en un entorno de montaña” era inevitable. Manifestó, incluso, que quizás en estos momentos priorizaría la montaña a la carretera, ya que esta última se le hace “muy pesada”.

“La preparación la hago en montaña, y además ya no tengo la rapidez que tenía a los 25 años, por lo que tiras más al aguante y al ritmo menos alto de la montaña”, afirmó.

Por su parte, de Maider Fraile poco se puede decir. Marcándose otra de sus muchas exhibiciones de autoridad destrozó en carrera al resto de mujeres hasta alejarse de sus marcas en una distancia sideral: casi tres minutos.

Al término de la carrera, la ganadora afirmó que “no esperaba” la ventaja respecto a sus perseguidoras, ya que empezó el recorrido “muy tranquila, yendo solo a disfrutar de la carrera” porque, según sus palabras, en su última participación sufrió mucho por una serie de problemas estomacales y se “merecía una carrera de disfrutar”.