Mesa de Redacción

Presidente aparente

Por Rafa Martín - Lunes, 8 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Liberté, Egalité, Fraternité (Libertad, Igualdad, Fraternidad) es el lema de la República francesa, acuñado por el pueblo hace más de dos siglos como adalid de la revolución. Símbolo y ejemplo de democracia, respeto a los derechos humanos y solidaridad, ha sido esgrimido en estos históricos comicios como freno ante el populismo xenófobo y antieuropeo de la candidata ultraderechista. Macron ha logrado una aplastante victoria gracias a que millones de franceses le han votado para evitar la hecatombe, pero con las narices tapadas. El paso por el gobierno socialista de este exbanquero de 39 años ha sido jalonado por multitud impopulares recortes y reformas laborales en perjuicio de los más desfavorecidos. La debacle de los partidos tradicionales y la peculiaridad del sistema electoral francés le han aupado a la victoria ante una rival tan peligrosa para gobernar como fácil para derrotar. Macron ha evitado escorarse a izquierda o derecha en aras de un centrismo que, de momento, le ha permitido ganar apoyos a ambas bandas del espectro político. Con su optimismo proverbial le espera la complicada tarea para liderar la regeneración en Francia y el europeísmo en la UE. Su antecesor llegó con la misma vitola y acabó defraudando. Él ha pasado en tres años del anonimato a ser el presidente francés más joven y con más pedigrí mediático que político, con más apariencia que proyecto.