No te vayas de Navarra

Por Tere Taniñe Virto - Lunes, 8 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Me he quedado ojiplática con la opinión de Enrique Maya titulada Volveremos a Navarra. Sinceramente, señor Maya, me he debido de perder algo, ¿desde cuándo se ha ido usted de nuestra querida tierra? ¿Acaso le ha echado alguien? Sería algo totalmente inadmisible, así que le sugiero otro título, “Volveré al Ayuntamiento de Pamplona”, estilo Terminator, da mucho juego. Empieza su opinión diciéndonos que Navarra no va a perder la batalla. Pues sigo perdida, aún no me he enterado contra quién luchamos o quién nos ha invadido.

Y luego se hace usted un pequeño lío con los pilares esos de la familia y el trabajo. Nos explica que UPN, su partido, los va a apuntar. ¿Qué está insinuando, señor Maya? Con su permiso, estoy segura de que yo quiero y apoyo tanto a mi marido como usted quiere y apoya a su mujer;estoy segura de que yo quiero y apoyo tanto a mis padres como usted quiere y apoya a los suyos;estoy segura de que yo quiero y apoyo tanto a mis sobrinas como usted quiere y apoya a sus hijos, ya que yo no los tengo;estoy segura de que mi familia está tan unida como lo está la suya. Lo siento, se siente, nunca votaré a UPN.

Estoy segura de que yo valoro, aprecio y lucho por mi puesto de trabajo tanto como usted valora, aprecia y lucha por el suyo;estoy segura de que mi trabajo es tan digno como el suyo;estoy segura de que yo y mi familia valoramos tanto el esfuerzo como lo valoran usted y la suya. Con el pilar del trabajo, y más desde que estamos inmersos en esta horrorosa crisis económica, no se frivoliza, señor Maya. Todo esto me lo enseñó mi familia desde bien pequeñita en Suiza, yo también soy emigrante, señor Maya, y he aprendido valores y principios que no vendo, en un entorno duro pero unido y feliz. Lo siento, se siente, nunca votará a UPN.

Se refiere también al valor del ahorro. ¿Solo ahorra usted, señor Maya? ¿El motivo es por ser afiliado de UPN? Yo, entonces, no ahorro, me lo debo de fundir todo y encima sin coscarme del asunto. Con los dinericos no se frivoliza, señor Maya. Lo siento, se siente, nunca votaré a UPN.

¿Tiene algún problema con las banderas, señor Maya? Porque a mí UPN, su partido, sí me lo ha creado. Estoy segura de que yo soy tan navarrísima como usted, señor Maya, porque quiero a esta tierra con pasión, y desde que UPN, su partido, ha patrimonializado la bandera roja como suya y nada más que suya, ya no puedo salir a la calle con una bandera de mi Navarra querida. Lo siento, se siente, nunca votaré a UPN.

Y respecto a las tradiciones, ¿de verdad, señor Maya, que usted cree que gracias a la intercesión de Jesucristo nuestra querida Pamplona se liberó de la peste que asolaba en 1599? ¿De verdad que usted cree que la corporación municipal debe salir en cuerpo de ciudad a conmemorar dicho milagro el día de Jueves Santo? Le recuerdo que la Constitución dice que vivimos en un Estado aconfesional ¿o me equivoco, señor Maya? Las creencias religiosas de la persona que representa a la alcaldía de Pamplona en cada momento son suyas y nada más que suyas, y a nadie se le deben imponer. Lo siento, se siente, nunca votaré a UPN.

Los ciudadanos que no hemos votado a UPN, el partido al que usted pertenece, señor Maya, ¿somos personas de bien según usted? Le he debido de entender mal, no creo que con lo inteligente que es usted pueda pensar que los ciudadanos que libremente votamos lo que consideramos mejor para nuestra forma de vida y la de nuestra querida familia no tengamos valores ni principios o que los vendamos al mejor postor, porque en eso consiste la democracia, señor Maya, en el ejercicio legítimo de nuestra libertad de elección. Y una cosa que me queda clara, señor Maya, su línea correcta es la suya para usted y nada más que para usted, y desde luego, no coincide con la mía. Lo siento, se siente, nunca votaré a UPN.

Señor Maya, que la fuerza le acompañe o si no, váyase a la playa.

La autora es ciudadana navarra, de izquierdas, feminista y republicana