Un local vecinal, 11 años de reivindicación en Azpilagaña

Frustración en la Plataforma tras 2 años de reuniones infructuosas con el consistorio

Sara Huarte - Lunes, 8 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:10h

La Plataforma Vecinal por un Local Comunitario posa con carteles.

La Plataforma Vecinal por un Local Comunitario posa con carteles. (CEDIDA)

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La Plataforma Vecinal por un Local Comunitario posa con carteles.

pamplona- Una reivindicación con 11 años de historia y un propósito incansable: revitalizar Azpilagaña. Los vecinos y vecinas del barrio llevan 11 años reclamando un local comunitario en el que poder reunirse, realizar actividades y que, en definitiva, se convierta en un punto de encuentro y fuente de vida. “No hemos tenido respuesta del Ayuntamiento hasta hace dos años, cuando al mes de comenzar la nueva legislatura comenzamos a tener reuniones con el área de Participación Ciudadana”, explica Javier Lafuente, miembro de la Plataforma Vecinal por un Local Comunitario en Azpilagaña.

Sin embargo, y a pesar del buen comienzo, no hay avances ni resultados y la frustración comienza a hacer mella en los vecinos y colectivos del barrio. “No pedimos gran cosa, solo un espacio en el que podamos reunirnos y desarrollar nuestras actividades y nuestro proyecto de barrio”, apunta Lafuente, haciendo referencia a un proyecto vecinal cuyo objetivo es unir al barrio y crear un espacio de encuentro intergeneracional para todos los vecinos. Un proyecto que está muy vivo y que sigue desarrollándose a pesar de no contar con el espacio más adecuado para ello.

Y es que, hace aproximadamente seis años y en vista de que las soluciones no llegaban, se decidió alquilar el bajo del número 13 de la calle Luis Morondo para suplir, aunque fuese temporalmente, las necesidades de los habitantes y colectivos del barrio. “Es bastante pequeño, unos 90m2, porque al final lo pagamos entre varios vecinos y no podíamos optar a algo más grande”, explica Lafuente, sobre este espacio que además de hacer las veces de punto de encuentro, también funciona como almacén y acoge los ensayos de los grupos de dantzas o la Comparsa de Gigantes, las reuniones del taller de manualidades o del taller de gigantes txikis.

Para Azpilagaña, un barrio en el que no hay biblioteca pública o civivox ni tampoco un local municipal, conseguir un espacio de estas características supondría, entre otras cosas, una oportunidad de aumentar la actividad y presencia de los colectivos. “Llevamos tiempo queriendo impulsar un taller de teatro y no podemos por falta de espacio. El local se nos queda muy pequeño”, confiesa este vecino, consciente de que “si lo consiguiésemos, podríamos aumentar las actividades y pensar en otras”, como, por ejemplo, exponer las obras de los alumnos de las dos academias de pintura del barrio. Además, un espacio mayor permitiría abrir las puertas a un mayor número de colectivos como, por ejemplo, los comerciantes, a los que desde la Plataforma animan a fundar una asociación que impulse el comercio en el barrio.

“Lo ideal sería un lugar en el que pudiésemos tener espacio de almacenaje, una sala polivalente para reunirnos y hacer actividades, una oficina para guardar documentos y otra sala para los talleres”, apunta Lafuente, resumiendo unas necesidades que están muy presentes en el barrio y también en sus fiestas, que este año lucirán el símbolo de la Plataforma en el programa.