Danza

El imparable tren del blues

Por Javier Escorzo - Martes, 9 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:09h

CONCIERTO DE JO &SWISSKNIFE &JAMES ARMSTRONG

Fecha:: 30/04/2017. Lugar:Zentral. Incidencias: Nuevo concierto del ciclo Iruña In Blues, organizado por la asociación Burlada Blues Bar. Gran entrada, aunque sin llegar al lleno. Público muy implicado en los dos conciertos.

Es de suponer que un grupo sentirá presión si tiene que telonear a una eminencia del blues del calibre de James Armstrong. Pero no hay nada que temer cuando se tienen argumentos tan sólidos como los que los pamploneses de Jo &Swissknife desplegaron sobre el escenario del Zentral. El quinteto, que acaba de publicar su segundo disco, Flea Zirkus, exhibió una propuesta que cuidaba hasta el más mínimo detalle: empezando por la imagen, con todos sus componentes ataviados con ropas de época, y llegando, obviamente, a su música. Porque escuchándoles, nadie diría que son de Pamplona;más bien parece una banda de la América profunda que toca un folk rural con absoluta naturalidad. Y además lo hace extraordinariamente bien, paseándose con destreza por estilos como el country y el bluegrass en canciones como Lost time is never found o You’ll always feel free. Sus letras, cantadas en inglés, cuentan lejanas historias de magos en Suiza (King Robert’s) o tragedias cercanas como las de la inmigración (Nobody cares). Temas bien construidos en los que destacan las armonías vocales y la gran cantidad de instrumentos que utilizan, todos acústicos (guitarras, contrabajo, violines, mandolinas, banjo o incluso una tabla de lavar). Terminaron con Don’t wanna go home, de su último disco, en la que contaron con un segundo violín a cargo de alguien a quien presentaron como Billy The Kid, en concordancia con el concepto americano tan logrado que ofrecen como banda. Sin apenas despedirse se corrió el telón entre los aplausos del público que ya casi llenaba la sala Zentral, y tras una breve pausa tomó el relevo James Armstrong y su banda. Ya desde el inicio hicieron gala de su virtuosismo, ofreciendo una pieza instrumental que contagió su ritmo a la audiencia. Al terminar, James se dirigió al público, retador: “Are you sure you are ready for blues? (¿Estáis seguros de que estáis listos para el blues?)”. Y aunque les habían pedido tazas, comenzaron a repartir auténticos tazones, con una base rítmica trepidante ante la que resultaba imposible mantener quietos los pies. Habló de su vida en Los Ángeles y Santa Mónica, donde compuso Bank of love. También hizo versiones, como una de B. B. King con un solo de guitarra que en nada tuvo que envidiar a los del maestro, otra del Have you ever loved a woman de Eric Clapton o un clásico de John Lee Hooker, a quien calificó como padre del blues. James y su banda estaban pletóricos, y eso que llevaban doce días consecutivos de conciertos por todo el país. Pero como dijeron, no estaban cansados, y el cantante lo demostró bajando a tocar entre el público y subiéndose a la barra del Zentral, donde se marcó un solo estratosférico mientras sus músicos también se lucían sobre el escenario. El concierto terminó como lo que fue, una auténtica fiesta, con Armstrong bajando de nuevo a la pista y el público siguiéndole detrás formando un tren imparable que movía sus vagones a ritmo de blues.