Beriáin busca giganteros

Los txikis del pueblo, capitaneados por las dulzaineras Yolanda Osorio y Toni Vidal, han formado una comparsa con 30 integrantes
Ahora hacen falta voluntarios para bailar las figuras grandes

Sara Huarte | Iñaki Porto - Martes, 9 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Los miembros de la comparsa, junto a los reyes, los gigantes txikis y dos de los cuatro kilikis;Bombero y Explador.

Los miembros de la comparsa, junto a los reyes, los gigantes txikis y dos de los cuatro kilikis;Bombero y Explador (IÑAKI PORTO)

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Los miembros de la comparsa, junto a los reyes, los gigantes txikis y dos de los cuatro kilikis;Bombero y Explador.

beriáin- Sus Majestades, los reyes europeos llegaron a Beriáin hace muchos años. Procedentes de Carcastillo, todo el pueblo salió a la calle para recibirlos. La emoción era tal que recorrieron las calles de su nuevo hogar durante horas. “Los tuvieron dando vueltas más de tres horas. Los giganteros acabaron agotados y los gaiteros y dulzaineros sin poder tocar más”, explica Yolanda Osorio, dulzainera y vecina de Beriáin. Pero, los años no trataron bien a esta pareja de gigantes y poco a poco fueron quedando recluidos y apartados de la vida del pueblo. “Yo he conocido tres o cuatro comparsas, pero al final se fue dejando y llegamos al punto en que no había nadie que los sacase a bailar”, apunta Osorio, que durante años acompañó sus bailes con la melodía de su dulzaina.

Así fue como esta pareja de gigantes cayó en el olvido hasta hace tres años, cuando un taller infantil los devolvió a la vida. Lo organizó el Ayuntamiento con el objetivo de que los txikis de Beriáin pudiesen construir su propia cabeza de gigante. “A nosotras, el dúo de dulzaineras Artaz, nos llamaron para que fuésemos un día a tocarles alguna de las canciones que bailan los gigantes, para que las conocieran y supieran algo más sobre lo que estaban construyendo”, recuerda Osorio, que, sin saberlo, había dado los primeros pasos junto a la otra mitad de Artaz, Toni Vidal, para recuperar los gigantes de Beriáin. Y es que, lo que comenzó como una toma de contacto terminó siendo una propuesta en firme para formar una comparsa txiki. “Si no salían los grandes, por lo menos que saliesen los txikis”, apostilla.

La acogida de los txikis fue inmejorable y el proyecto comenzó su andadura con 8 pequeños giganteros y cargado de ilusiones. “Un vecino se encargó de hacer las estructuras y las amas de casa los trajes”, señala Osorio sobre un proceso que, aupado por muchas manos amigas, alumbró a Bárbara y Martín;los primeros gigantes txikis de Beriáin. “Los personajes son muy representativos del pueblo, una campesina y un minero. Además, los txikis hicieron una mezcla de nombres y a ella le pusieron Bárbara, como la patrona de los mineros, y a él Martín, patrón del Pueblo Viejo”, señala.

Al poco tiempo llegaron Desna y Abdul, una segunda pareja de gigantes txikis y, más adelante, seis más. “Comenzaron 8, con edades entre los 8 y 9 años, pero con el tiempo se fueron uniendo txikis de todas las edades. Cuando les decíamos que no teníamos gigantes para ellos, por ser muy pequeños, fueron los propios padres quienes los fabricaron”, confiesa Yolanda, con la tristeza de saber que algunos de ellos tuvieron que dejar la formación porque las figuras se les quedaron pequeñas.

Ahora, con casi treinta miembros en esta comparsa en miniatura, la familia va a crecer otra vez. “El Ayuntamiento ha encargado unos gigantes medianos para que los que ya no son tan txikis puedan seguir bailando. “El Ayuntamiento, a través del concejal de Cultura Jesús Ogayar, está muy implicado en este proyecto”, explica Yolanda, que no pierde la ilusión de ver a la pareja de gigantes grande bailando por las calles del pueblo junto a sus homólogos en miniatura. “Por el momento ya se han apuntado varios chicos;Dani Miguel, Aitor, Jesús, Rubén, Asier y Luis, pero hacen falta más. Lo ideal sería que hubiese tres por cada gigante y lo mínimo dos”, apunta esta dulzainera, que desde el principio cuenta con la ayuda de Juani Ardanaz, Sergio Goñi y Antonio. Tres vecinos que comparten su propósito de devolver la ilusión a los txikis del pueblo y que el año pasado no dudaron en sacar a uno de los “grandes” en fiestas.

“Lo único que hace falta para bailar los gigantes es fuerza y muchas ganas. No es necesario saber hacerlo, nosotras podríamos enseñarles”, asegura Yolanda, que ve en esa pareja de reyes el futuro de los 30 txikis que ahora danzan por el pueblo escondidos en sus gigantes de juguete. “Los txikis que los bailan son los mismos que deberían estar viéndolos”, señala, añadiendo que los interesados pueden ponerse en contacto a través del Facebook del Ayuntamiento (donde aparece un teléfono de contacto) o acudiendo a los ensayos;domingos de 10 a 12 o jueves de 18 a 21 horas.