Valls ahonda el cisma de los socialistas

El partido de Macron se niega a aceptar a Valls porque no cumple sus "criterios"

Antonio Torres - Miércoles, 10 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Manuel Valls pasea con Emmanuel Macron en la época en la que el barcelonés presidía el Gobierno en el que el ahora presidente electo era ministro.

Manuel Valls pasea con Emmanuel Macron en una imagen de archivo. (Archivo)

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Manuel Valls pasea con Emmanuel Macron en la época en la que el barcelonés presidía el Gobierno en el que el ahora presidente electo era ministro.Emmanuel Macron, presidente electo de Francia.

parís-La plataforma política ¡En Marcha! ha rechazado aceptar en su seno al ex primer ministro socialista Manuel Valls por considerar que "a día de hoy" no cumple los "criterios" exigidos para incorporarse al movimiento que ha llevado al Elíseo a Emmanuel Macron.

"En este día, no cumple los criterios de aceptación en su solicitud de investidura", ha asegurado, en declaraciones a la emisora de radio Europe 1 el presidente de la Comisión Nacional de Investiduras de ¡En Marcha!, Jean-Paul Delevoye.

El mensaje de Delevoye llega horas después de que el ex primer ministro socialista manifestara públicamente su disposición a integrarse en las listas del partido de Macron para las próximas elecciones legislativas de junio.

"A día de hoy, la Comisión Nacional de Investiduras, que yo presido, no puede analizar la candidatura de Manuel Valls", ha afirmado Delevoye, que fue ministro en la época en que Jacques Chirac era presidente de Francia.

Delevoye ha dicho que el criterio que no cumple en la actualidad Valls es "ser afiliado" de ¡En Marcha!. "Los que quieren inscribirse deben respetar todos los criterios. Si no lo hacen, no pueden estar dentro y, en ese caso, nosotros elegimos otro candidato", ha señalado.

El responsable del partido del presidente galo ha dicho que Brune Le Maire, miembro de Los Republicanos que también ha anunciado que quiere sumarse al proyecto de Macron, tampoco puede entrar en este movimiento político.

"Nosotros no vemos oportuno para el movimiento ¡En Marcha! aceptar la candidatura de Manuel Valls", ha explicado. "No tenemos una vocación de reciclaje. Tenemos vocación de construir una nueva oferta para el ciudadano", ha subrayado. A pesar de todo, Delevoye ha admitido que la oferta de Valls representa una "forma de coraje político y de autenticidad".

TERREMOTO EN EL SOCIALISMOEl triunfo en las elecciones presidenciales francesas de Emmanuel Macron ha comenzado a hacer mella entre las grandes formaciones del país, especialmente en el gobernante Partido Socialista (PS), en un momento en que el político socioliberal prosigue las negociaciones para formar gabinete.

Dos días después de los comicios, el ex primer ministro francés Manuel Valls ha sido la primera gran figura socialista en ofrecerse como candidato a diputado del recién estrenado partido de Macron, La República en Marcha, para las elecciones legislativas del 11 y el 18 de junio.

“Los viejos partidos están muriendo o están muertos”, subrayó en una entrevista a la emisora RTLValls, quien destacó que su deseo es dar “una mayoría amplia y coherente” a Macron “para que pueda gobernar”.

La República en Marcha aseguró que su candidatura será analizada como todas las otras y no gozará de trato de favor alguno.

Valls, quien fue primer ministro entre 2014 y 2016 bajo el mandato del presidente saliente, François Hollande, ya había dejado caer que estaba desencantado con el PS, que se ha turnado el poder con el centroderecha, ahora representado por Los Republicanos, durante las últimas décadas.

En las presidenciales del 23 de abril y el 7 de mayo, Valls prefirió respaldar a Macron, con el que tuvo roces en el Ejecutivo francés cuando el hoy presidente electo era ministro de Economía, que a Benoît Hamon, su verdugo en las primarias socialistas de enero pasado.

Representante del ala más conservadora del PS, este político, nacido en Barcelona, tardó en digerir el revés de esas primarias ante su antiguo ministro de Educación, que encarna la corriente izquierdista.

El descalabro de Hamon en la primera vuelta de las presidenciales (6,3% de los votos) y la victoria el domingo de Macron, que superó holgadamente a la ultraderechista Marine Le Pen, precipitaron su polémica decisión.

El secretario general del PS, Jean-Christophe Cambadélis, alertó ayer de que, si Valls se presenta con el partido de Macron, perderá el carné de afiliado.

El anuncio del ex primer ministro ha sentado mal a muchos de sus colegas con cargos públicos, que le han achacado no haber “respetado” su derrota en las primarias y le han echado en cara que es “triste y patético” abandonar el barco cuando está en dificultades.

El todavía primer ministro francés, el socialista Bernard Cazeneuve, evitó criticar directamente a su antecesor y amigo, aunque alertó de que los franceses “no aceptarán” ver al PS dividido y reiteró su compromiso con su familia política.

Mientras Macron medita la composición de su gobierno y se prepara para lograr una mayoría confortable en el Parlamento en las legislativas de junio, Los Republicanos también han mostrado fisuras.

Según el diario Le Monde,el exministro Bruno Le Maire es uno de los pesos pesados que ya se ha declarado “listo” para trabajar con Macron, mientras que Christian Estrosi, alcalde de Niza, ha mostrado gestos de cercanía con el presidente electo.

Otro dirigente del ala más moderada, el alcalde de Burdeos, Alain Juppé, ha pedido que su partido “no obstruya sistemáticamente” ni se oponga “frontalmente” a Macron en caso de que Los Republicanos no logren mayoría absoluta.

Los Republicanos, que han encomendado la dirección de las legislativas a un moderado, François Baroin, se recuperan aún de los turbulentos meses preelectorales, cuando su candidato, François Fillon, eliminado en la primera vuelta de las presidenciales, se vio salpicado por una investigación judicial por malversación de fondos públicos.

frente nacional

Nuevo nombre. Florian Philippot, vicepresidente y promotor del giro social del Frente Nacional pidió unidad en un momento en el que el FN sopesa cambiar de nombre para que no esté tan asociado a su anterior líder, Jean-Marie Le Pen, condenado por xenofobia.