La industria genera 636 empleos en dos años en Sakana

Este sector representa el 60% de los trabajadores, 2.864 de un total de 4.821

Nerea Mazkiaran - Miércoles, 10 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

La exposición monográfica de ‘La Laboral’ de Elizondo podría ser la de su despedida.

La exposición monográfica de ‘La Laboral’ de Elizondo podría ser la de su despedida. (JUAN MARI ONDIKOL)

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La exposición monográfica de ‘La Laboral’ de Elizondo podría ser la de su despedida.

altsasu- La tendencia iniciada en 2015 en Sakana, tras una larga travesía con la destrucción de 1.592 empleos en siete años en la comarca, se mantiene con la industria como motor económico, con 636 nuevos trabajadores afiliados a la Seguridad Social en estos dos años de un total de 691 puestos generados en la comarca. Según los datos de la Seguridad Social que aporta el sindicato LAB, en 2008 había en Sakana 6.722 trabajadores dados de alta. En 2015 eran 4.130 personas, es decir, se habían destruido 2.592 puestos de trabajo. En la actualidad son 4.821. El 59,40% corresponden al sector industrial, que cuenta con 2.864 empleos.

En cuanto a los demandantes de trabajo, según datos del Servicio Navarro de Empleo, en 2013 había inscritas 2.000 personas. El pasado año descendió a 1.256 y en la actualidad son 1.142 personas.

Las empresas con más de 30 trabajadores son las que más empleo han generado, 25 en total que cuentan con 2.018 empleados en plantilla. También ha aumentado el número de trabajadores y empresas de entre 6 y 30 trabajadores, con 1.874 empleados. Por el contrario, ha descendido ligeramente el número de empleos en las empresas de menos de seis trabajadores, 929 en total, que emplean a 549 personas. “Parece que los comercios pequeños son los que peor lo están pasando”, apunta Gaizka Uharte, responsable de LAB de Sakana.

precariedadUharte también destaca que detrás de estos datos “hay mucha precariedad”. Al respecto, apunta que “el 90% de los contratos son temporales y en condiciones precarias” y que son las mujeres y los jóvenes los colectivos con más dificultades a la hora de acceder a un empleo estable.

“La negociación colectiva está totalmente parada, y cada vez hay más horas extras y prolongación de las jornadas de trabajo. En general podemos decir que la riqueza y el trabajo no están repartidos”, asegura Uharte. “La precariedad se ha extendido, lo que tiene consecuencias directas en la creación de empleo y en el poder adquisitivo de los trabajadores”, apunta.