Ikan capta dos millones para agilizar tratamientos contra el cáncer

La empresa navarra se hace en solitario con un proyecto europeo
La firma emplea peces cebra para distintas aplicaciones médicas y medioambientales

Juan Ángel Monreal - Martes, 30 de Mayo de 2017 - Actualizado a las 06:07h

Iranzu Lamberto, Roberto Díez-Martínez y Rubén Díez, de Ikan Biotech.

Iranzu Lamberto, Roberto Díez-Martínez y Rubén Díez, de Ikan Biotech.

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Iranzu Lamberto, Roberto Díez-Martínez y Rubén Díez, de Ikan Biotech.

pamplona- Homólogos en un 87% al ser humano, los peces cebra, diminutas criaturas de apenas dos centímetros de largo, pueden ayudar a mejorar de forma sustancial distintos tratamientos contra el cáncer. En ello trabaja una joven empresa navarra, denominada Ikan Biotech y ubicada en los viveros de Cein, que acaba de ganar un proyecto europeo dotado con más de dos millones de euros que le ocupará en buena medida durante los dos próximos años.

“El objetivo es crear una plataforma a tiempo real que permita personalizar y agilizar los tratamientos contra el cáncer”, explica la doctora Iranzu Lamberto, una de las investigadores y fundadoras de Ikan Biotech, una empresa fundada en 2015 que tiene en The Zebrafish Lab su marca comercial. Son precisamente estos peces una de las claves de sus investigaciones: el coste es muy inferior al de los ratones de laboratorio y su respuesta a los experimentos mucho más rápida. “Si un ratón tarda meses en desarrollar la enfermedad, el pez lo hace en días. Y cuando lo que se trata es de acertar con un tratamiento el tiempo es crítico”, explica Lamberto. Todo ello va a permitir, mediante el desarrollo de esta plataforma y la automatización de los distintos procesos, “hacer del pez cebra una herramienta innovadora que ayude a entender y así poder tratar los diferentes tipos de cáncer”, explican desde la empresa.

Ikan desarrollará una plataforma in vivo,que permita dar respuesta a las necesidades de cada paciente y dar apoyo a los especialistas que lo traten. Mediante un xenotransplante se colocan células tumorales del paciente en el pez cebra, para a partir de ahí, monitorizar al pez, analizar la respuesta y afinar en mayor medida el tratamiento. De esta manera se reducen errores y los efectos secundarios que por ejemplo genera la quimioterapia actual disminuyen. “Los ensayos en pez cebra disminuyen de forma considerable el coste y sin conseguimos automatizar y estandarizar los procesos el ahorro sería todavía mucho mayor, algo muy importante tanto para los pacientes como para los servicios públicos de salud”, explica Lamberto. En este proyecto, la empresa contará con la ayuda de grupos especializados en diferentes tipos de cáncer procedentes de los centros de investigación navarros, Cima y Navarrabiomed.

Lograr este proyecto europeo Horizonte 2020 ha supuesto “una alegría enorme” para una empresa joven, creada en septiembre de 2015, pero que no comenzó su labor comercial hasta comienzos de 2016, hace apenas un año. La ayuda europea, a fondo perdido, permitirá no solo consolidar la actual plantilla, de seis trabajadores, sino contratar a cuatro más: un responsable de proyecto y tres ayudantes. Y supone un respaldo enorme para una iniciativa que ya recibió 35.000 euros (ampliables hasta los 100.000) desde Sodena. Ese dinero tenía como objetivo la adquisición de maquinaria específica para impulsar su servicio en oncología.

A los tres fundadores de la empresa (Roberto Díez-Martínez, Iranzu Lamberto y Rubén Díez) les tocó también rascarse el bolsillo para poner en marcha una empresa que se ubica en los viveros de Cein, donde recibieron una nave diáfana que hubo que acondicionar con todo los utensilios propios de un laboratorio. Además de la oficina y de las salas de reuniones de Cein, Ikan cuenta con un laboratorio nivel S2 y con un animalario donde se ubican 50 peceras con una capacidad para 4.500 peces.

Los tratamientos contra el cáncer son solo una de las líneas de investigación de The Zebrafish Lab, que trata de aprovechar las propiedades de este pez en otras áreas, como la microbiología, probando la respuesta a diferentes antibióticos o el medio ambiente. En este ámbito, en el que Ikan colabora con el Gobierno de Navarra a través de Nilsa, el pez cebra es usado como biomarcador que permite medir la calidad de las aguas. En los últimos meses ha comenzado a colaborar en esta área con la Comunidad Autónoma Vasca. “El objetivo -reconoce Lamberto- es conseguir nuevos clientes”. Algo a lo que el proyecto ganado les debería ayudar.

las cifras

6

personas en la empresa

En la actualidad, la compañía da empleo a seis personas, entre ellas las tres personas fundadoras en 2015. Para este proyecto contratarán a cuatro más.


2015

fundación de la empresa

La empresa fue creada en 2015 después de que Roberto Díez-Martínez fuera el primero en reproducir una enfermedad infecciosa -una neumonía- en un pez cebra.