A la consejera de Educación

Mª Eva Ibáñez Sola - Sábado, 10 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Cito sus palabras en la entrega de los premios Euroscola 2017: “… desde las instituciones públicas seguiremos trabajando precisamente para que la educación siga siendo un derecho, dándole cabida a la diversidad, posibilitando lo que es de justicia, y … garantizando el derecho a aprender”. Pues bien, el derecho a aprender se está vulnerando en muchos institutos y colegios de Navarra. Me refiero al derecho de algunos alumnos a estudiar Humanidades. Y concretamente a estudiar Latín y Griego. Son malos tiempos para las Humanidades. Aquel señor Wert así lo decidió. Construyó una ley con un único propósito: segregar y educar jóvenes sin capacidad para pensar. Y lo está consiguiendo también en Navarra. El número de alumnos deseosos de estudiar estas materias es escaso. Las autoridades educativas dicen que no son viables estos grupos;se mueven en el principio de la productividad.

El Latín y el Griego proporcionan un conocimiento profundo de la lengua y sirven de trampolín para el conocimiento de otras. Otorgan la capacidad de pensar. Mejoran la comprensión, la expresión y la sistematización. Ordenan el pensamiento y lo preparan para aprender. Son, en fin, la base de nuestra cultura. A pesar de todo esto, las autoridades educativas las ningunean. La invito a reflexionar y a aplicar el derecho a aprender que usted propone. Su antecesor en el cargo, filólogo por cierto, hizo caso omiso de la situación crítica de las materias de Latín y Griego.

Julio César pronunció esta frase cuando yacía en tierra moribundo apuñalado 23 veces:“Et tu quoque, fili Brute? Yo también le planteo la misma pregunta y en la misma posición, apuñalada y moribunda: “Et tu quoque?”.