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Tafalla se recupera de la peor tormenta desde octubre de 2013

Los más afectados fueron los comerciantes y hosteleros de plaza Cortes y calle Cuatro Esquinas, si bien ayer todos abrieron sus puertas
El agua también entró en el Cívico, el Mercado y el Colegio Público

Ainara Izko - Sábado, 10 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:08h

Trabajadoras del bar Txiki limpian el suelo del establecimiento, que llegó a tener 24 centímetros de agua.

Trabajadoras del bar Txiki limpian el suelo del establecimiento, que llegó a tener 24 centímetros de agua. (Ainara Izko)

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Trabajadoras del bar Txiki limpian el suelo del establecimiento, que llegó a tener 24 centímetros de agua.Bomberos hablan con un vecino sobre el estado del tejado del edificio.Árbol caído en las inmediaciones del polideportivo.

tafalla- Los vecinos y las vecinas de Tafalla se afanaban ayer en limpiar los restos de la tormenta registrada la tarde del jueves y que dejó 25 litros de agua por metro cuadrado en tan solo diez minutos, llegando a los 37 litros en veinte minutos y superando los 46 litros en una hora. Hay que retrotraerse a octubre de 2013, en concreto, hasta los días 2 y 3 de aquel mes, para encontrar una tormenta tanto o más dañina. En aquella fecha se contabilizaron 89 litros por metro cuadrado en 10 horas, según los datos meteorológicos que recoge desde hace décadas el exalcalde de la ciudad, Pablo Jurío, quien anota de forma diaria las precipitaciones.

Según explicó el alcalde, Arturo Goldaracena, la tormenta causó “muchísimos incidentes, más o menos pequeños”, que requirieron la intervención de Policía Municipal, Policía Foral y bomberos. Los más afectados tanto por las inundaciones como por la caída de árboles, a consecuencia de las fuertes rachas de viento, fueron los comerciantes y hosteleros de plaza Cortes, el centro comercial y los situados en las inmediaciones de la placeta de las Pulgas (calle Cuatro Esquinas);edificios como el Centro Cívico, el parking de acceso al Kulturgunea, el Mercado, el Polideportivo (dos salas de la planta baja), la urbanización AR2 o el Colegio Público. El primer edil adelantó, además, que tras visitar las zonas más afectadas por el diluvio, solicitará un informe a Cespa, empresa encargada de las labores de limpieza, por si fuera necesario reforzar el servicio de cara a retirar los restos de la tormenta lo antes posible. Asimismo, se comprometió a estudiar posibles soluciones con la Mancomunidad de Mairaga que eviten futuros daños ante la sospecha de que episodios como el ocurrido el jueves puedan ser “cada vez más recurrentes”.

Junto a él comparecieron en rueda de prensa el concejal Pedro Leralta y el jefe de la Policía Municipal, Javier María Pérez, quien detalló dos incidentes ocurridos en los pasos bajo la vía férrea situados en la Fuente del Rey, donde el agua alcanzó los dos metros de altura, y la carretera a San Martín de Unx, en los que sendos vehículos quedaron atrapados. En ninguno hubo que lamentar heridos. También se registraron cortes de suministro eléctrico en huertas de ocio así como en las calles Madre Nicol y avenida Estella (entre otras), y desprendimientos y movimientos de materiales como tejas, contenedores que invadieron la calzada o piezas de la rotonda del campo de fútbol, que acabaron diseminadas por la carretera. En este sentido, Goldarecena recomendó a las comunidades de vecinos que revisen el estado de las fachadas y aleros, sobre todo de los edificios más antiguos, por si hubiera algún desperfecto. De hecho, durante la mañana de ayer, los bomberos estuvieron retirando tejas de varios bloques situados en las calles Ábaco y Marcilla.

Mención aparte merece el rayo caído en una casa del barrio de las Baratas y que fue grabado por un vecino. Debido a su espectacularidad, el vídeo se viralizó rápidamente vía WhatsApp, causando el lógico revuelvo entre los y las tafallesas. Al parecer, el rayo quemó la caja eléctrica de la vivienda, dejándola sin luz durante toda la noche, según relataron algunos vecinos, todavía con el miedo en el cuerpo.


TestimoniosQuien también lo pasó realmente mal fue Ana Álvarez, propietaria de la zapatería Ópalo (situada en plaza Cortés), que vio con impotencia cómo se le inundaba el establecimiento por tercera vez desde que lo abrió hace ahora siete años. “Me asusté mucho porque el agua entraba a borbotones. Hoy (por ayer) toca volver a la normalidad. Hemos colocado un deshumificador para evitar daños en el suelo y veremos qué pasa” apuntó la joven, no sin antes agradecer la ayuda recibida por vecinos, familiares y amigos, que le echaron una mano a la hora de achicar agua. Similar situación vivió Vicen Maestre, de la tienda de ropa Diamant, quien optó por colocar cartones para secar el parqué.

Ana del Río, propietaria de La Pescadería (calle Cuatro Esquinas) desveló por su parte que en seis años ha sufrido nueve inundaciones. “Tuvimos que retirar el agua con una bomba eléctrica” apuntó. Bajo su punto de vista, el problema radica en que el colector no tiene capacidad suficiente para absorber tal cantidad de agua. Y es que “la lluvia que baja desde la parte alta del pueblo llega aquí, donde se forma un cuello de botella al estrecharse la tubería, de tal forma que el agua vuelve por nuestros propios desagües, inundando los locales”. De ahí que proponga, como ya hiciera en una queja presentada formalmente al consistorio hace un tiempo (a la que se adhirieron otros comerciantes), abrir la calle e instalar un tubo más grande o colocar una válvula de no retorno.

Maite Leunda, dueña del bar Txiki, tardó dos horas en llegar a Tafalla desde San Martín de Unx, localidad en la que reside, al estar las dos entradas al pueblo cerradas. “Nos desviaron por Olite” apunta. Sus empleadas recuerdan que estaban en pleno pintxo-pote con el bar lleno cuando comenzó la tormenta. “Entraron 24 centímetros de agua” indicaron.

En Olite, por su parte, la tormenta afectó sobre todo a la pista central del polideportivo. Hubo también otras acumulaciones de agua sin mayores consecuencias, se cayeron árboles y ramas y el viento derribó varias capuchas de las farolas. “Para lo que llovió, no ha habido que lamentar grandes daños” concluyó Andoni Lacarra, alcalde del municipio.