Jardín galáctico

Se abre al público junto al Planetario el nuevo espacio lúdico y formativo que reproduce a escala, con 300 arbustos de flores, la Vía Láctea.

Un reportaje de Kepa García. Fotografía Iñaki Porto - Sábado, 10 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

Ayer se abrió al público el nuevo espacio lúdico y formativo ubicado en el parque Yamaguchi, junto al Planetario, que reproduce en el suelo la Vía Láctea. 300 arbustos de flores de cinco especies diferentes dan vida al Jardín de la Galaxia, que tiene forma de espiral como sucede en la realidad, y cuya composición se asemeja a las nebulosas existentes en el universo, subrayando el paralelismo que existe en la naturaleza entre las escalas macro y micro. Como dato orientativo cabe mencionar que cuando el arbusto alcance un metro de ancho, estará representando a escala una distancia de la galaxia equivalente a 3.300 años luz, es decir, lo que supone viajar por el espacio durante 3.300 años a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo.

En total, el nuevo jardín ocupa una superficie de unos 1.000 metros cuadrados, en cuyo centro se ha instalado una fuente como escenificación del agujero negro en tono al que rota la Vía Láctea. El agua que salta y vuelve a caer en la fuente en un ciclo ininterrumpido simboliza la energía que se concentra y fluye a través del denominado horizonte de sucesos, una frontera en el espacio-tiempo.

El alcalde Joseba Asiron;la consejera de Cultura, Deporte y Juventud, Ana Herrera;el presidente de la Federación Española de Centros y Clubes UNESCO, Alberto Guerrero;y los responsables del Planetario, Javier Lacunza y Javier Armentia, junto a una nutrida representación municipal acudieron a la inauguración.

La idea surgió en una charla de John Lomberg que se encontraba en Pamplona invitado por el Planetario y la UPNA y a la que asistía el actual jefe del servicio de Jardines municipal. En diciembre de 2016 comenzaron las obras y en enero de este año se inició la plantación.

El Ayuntamiento persigue que este espacio se convierta en un referente en divulgación científica, además de un lugar de sensibilización ambiental para todos los públicos, especialmente escolares;y que en un atractivo más para el sector de ocio y turismo que llega a la ciudad.

Tras los discursos de rigor, introdujeron en una cápsula del tiempo tres escritos con deseos para el futuro de la humanidad. Estos textos, junto con la portada del Boletín Oficial de Navarra en castellano y euskera, han quedado sellados y así se mantendrán durante los próximos 25 años. La cápsula queda en custodia en el Planetario.