La semana

Coger algo de aire para poder seguir

por F.Pérez-Nievas - Sábado, 10 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:07h

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En estos momentos en que (por la inmediatez sin análisis de las redes sociales), parece que está en crisis la información a través de los conductos más tradicionales (el papel), debo reconocer que oír cosas como las que pronunciaron los portavoces del tripartito en el Ayuntamiento de Tudela (I-E, PSN y Tudela Puede) sirve para reconciliarte un poco con tu trabajo y con la profesión. En tiempos en los que parece que todo vale, que cualquiera es una fuente de información y puede ponerse a grabar vídeos del momento en que matan a una persona a sangre fría o vender su testimonio como testigo;saber que el trabajo de los periodistas aún se aprecia da un poco de aire. También es verdad que luego no tiene correspondencia por el propio Consistorio y la gran mayoría de ediles más que el trabajo diario siguen la inmediatez del facebook, la crítica de 140 caracteres o el número de ‘me gustas’. Pero volviendo a lo concreto. Ante las injurias, amenazas e insultos que muchos descerebrados cuelgan en las redes sin ningún tipo de filtro, los responsables municipales señalaron el otro día: “Queremos destacar la importancia y credibilidad de los periodistas reconocidos frente a los bulos. Aún la credibilidad reside en vuestras manos y aún hay que ponerlo en valor. No es lo mismo una entrevista, una opinión con firma en un periódico de prestigio. Quiero reconocer el trabajo de los medios porque en una sociedad donde hay una sobresaturación de información, saber discernir una crítica de un insulto es una labor fundamental. Tenéis nuestro reconocimiento porque ayuda a diferenciar el grano de la paja”. Si. Tenemos mucho que cambiar en los periódicos: buscar más la objetividad (como tal valor no existe), ser más ecuánimes, abrirnos más a la gente, escuchar otras opiniones, no mirar tanto nuestro ombligo y el de los políticos y muchos defectos más. Pero creo que la labor de formar y de discernir la seguimos realizando de forma, cuando menos, digna. No quiero pensar en los tiempos en que el papel deje de existir o, al menos, no haya publicaciones diarias. Todos seremos culpables y, sin duda, viviremos en una sociedad más irreflexiva, peor informada y menos libre. Pero por un instante, al menos, sabemos que nuestros representantes han reconocido nuestro trabajo aunque sea unos segundos. Da para coger algo de aire y seguir.