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a la contra

¡Salid de ahí!

jorge nagore - Domingo, 11 de Junio de 2017 - Actualizado a las 09:28h

Está todo el tema del pelo. El de ellos, los chicos. A mí ya cualquiera de menos de 40 años me parece un chico, incluso un bebé. Los miro, aunque no hace falta. Te los cruzas a decenas, a centenares, por todas partes, en la calle, en el bus, en los bares, en la tele, en las revistas, en los escaparates. Con ese pelo. Ese pelo que está como varios centímetros levantado en el centro, incluso con tupé, peinado a peine, y por los lados en cambio muy corto, incluso rapado. ¿Qué puta necesidad hay de llevar el pelo así, pasmaos? Todos, quiero decir.

O un porcentaje tan grande, tan absolutamente aplastante que es como si estuviese viendo en cada esquina a mi amigo Iñaki haciendo la Primera Comunión en 1981, que lo llevaba así porque su madre se pasó igualando una patilla, luego la otra, luego la otra y así hasta que se dio cuenta que había subido tanto que decidió que le rapaba ambos laterales y le dejó el centro alto y no le puso una chupa de cuero y una chapa de los Pistols porque no hubo huevos.

Y la gomina, todo el día ahí, estáis con el pelo idéntico desde que salís de casa hasta que entráis, da igual que tengáis 15, 18, 24 que 38 años. ¿No tenéis cosas que hacer, más allá de estar todo el día cuidando que no se os mueva el pelo ni una micra, no os agota? Es que la sensación es que no tenéis en realidad pelo, es como si llevarais encima un secreter o algo. A mí me da igual, yo lo digo por vuestra salud mental. Reconozco que también pase una fase así, pero me duró de los 15 y medio a los 16 y medio, es un periodo comprensible. Ahora, en cambio, muchos de vosotros ya casi tenéis mi edad, la hostia, vais pa los 50, joder, mandar ese pelo a la mierda, mandar a la mierda todo lo que os esclavice, leche, que llevar ese pelo es como tener un trabajo en sí mismo, hay que hacerse cargo de él como de un hermano pequeño o de una enfermedad. ¡Habéis caído en la trampa!

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