Eugi acoge a artesanos de ambos lados de la muga

más de 30 artesanos y productores de iparralde y navarra se reunieron ayer bajo el sol en la vi feria transfronteriza

Un reportaje y fotografía de Patricia Carballo - Lunes, 12 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:08h

En su sexta edición, la Feria reunió a 32 artesanos y pequeños productores en la calle San Gil de Eugi.

En su sexta edición, la Feria reunió a 32 artesanos y pequeños productores en la calle San Gil de Eugi. (PATRICIA CARBALLO)

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En su sexta edición, la Feria reunió a 32 artesanos y pequeños productores en la calle San Gil de Eugi.El puesto de sidra fue una de las novedades de este año.

La calle San Gil de Eugi sirvió ayer de escaparate para exhibir los mejores productos de ambos lados de la muga en el marco de la sexta edición de la Feria Transfronteriza de Eugi. Un total de 32 pequeños productores y artesanos de Iparralde y de Esteribar se dieron cita en un mercado que busca reforzar lazos entre los dos territorios tradicionalmente unidos y que cada vez atrae a mayor número de visitantes. “Estamos empezando y cuesta mucho hacer una feria transfronteriza. De momento tenemos más productos nuestros que de la otra parte, pero ya vamos poco a poco”, aseguraba Maite Errea Errea, presidenta del concejo de Eugi, promotor de esta iniciativa. Al igual que en las últimas ediciones, en esta feria han contado con la participación de Belaun, una cooperativa y tienda que integra a varios productores del valle de Aldudes y que trajo a la feria una muestra de sus mejores productos. La organización del mercado también contó con la colaboración de Mairie de Banca y el Ayuntamiento de Esteribar.

VARIADO PROGRAMA La plaza de Eugi fue ayer un hervidero de turistas y visitantes. Desde primera hora de la mañana hay quienes se acercaron a las visitas guiadas por la Real Fábrica de Municiones de Eugi, organizadas por el centro de referencia Olondo. Durante el resto de la mañana, en la feria, se pudo disfrutar de una variedad de productos como quesos, tallas de madera, bisutería o jabones, siendo la novedad una sidrería. “Queríamos ofrecer algo que fuera atractivo”, expresaba Errea. También los asistentes pudieron disfrutar de una demostración de esquileo con pastores de la zona y una muestra de varios tipos de motosierras. Asimismo, la Coral Esteribar ofreció a mediodía un concierto en la iglesia San Gil y por la tarde, hubo partidos de pelota en el frontón entre aficionados de los dos territorios. Un variado programa que sirvió para aunar esfuerzos y fortalecer la unión de ambos valles.