Mesa de Redacción

Signos de crisis o sólo errores propios

Por Joseba Santamaria - Miércoles, 14 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

parafraseando al poeta, la crisis ha llegado al Gobierno de Navarra y nadie sabe cómo ha sido. Y ha llegado en su mejor momento político: a mitad de Legislatura y con las encuestas avalando el apoyo mayoritario al cambio político y social. Y en el peor momento de la oposición, con un discurso de confrontación permanente desaforado, investigaciones judiciales y parlamentarias y con unos liderazgos políticos debilitados. Por si fuera poco, la crisis llega al Gobierno de Barkos con un marrón político -no es la única discrepancia de las últimas semanas, pero sí la más importante-, que además es heredado de quienes desde la oposición la alimentan: la modernización del ferrocarril. Navarra está en los vagones de cola de las nuevas infraestructuras ferroviarias por 35 años de ineficacia, abandono y desinterés de PP y PSOE en Madrid y de UPN, PP y PSN aquí. Pero una buena estrategia de acoso mediático sin una réplica política clara, la incapacidad de los partidos que sostienen al Ejecutivo para alcanzar un punto de consenso o al menos pactar, como en otras cuestiones, el desacuerdo;y un confuso encuentro del vicepresidente Ayerdi con el ministro De la Serna en Madrid alrededor de un convenio de vuelta al pasado han acabado pasando la pelota al tejado del Gobierno. No es una cuestión menor, sobre todo porque hay una opinión pública mayoritaria que apuesta por abordar de una vez la mejora de las comunicaciones por tren. Y porque el Gobierno de Barkos y el propio proyecto de cambio se juegan también la capacidad de demostrar su eficacia a la hora de poner en marcha infraestructuras necesarias con un modelo de trabajo, de financiación y de objetivos que priorice el interés general como contrapunto al amiguismo y clientelismo anterior. No sé en qué acabará esta crisis. Posiblemente, no haga descarrilar al Gobierno ni romper la estabilidad institucional y cohesión de la actual mayoría en Navarra, pero es un problema de calado político. Quizá más aún a futuro. Hoy sería un día interesante para escuchar las deliberaciones entre la presidenta Barkos y sus consejeros en el Consejo de Gobierno de esta mañana.