Más cambio, más plural, más para las personas

Miércoles, 14 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

El próximo 17 de junio, quienes conformamos Batzarre celebramos una asamblea general con un doble propósito: renovar nuestras ideas, nuestros valores y nuestras propuestas políticas para la sociedad navarra, a la par que elegir una nueva coordinadora que lidere el rumbo para los próximos años.

Batzarre ha vivido muchas etapas. En todas ellas hemos actuado bajo la misma preocupación, construir un colectivo útil para las causas sociales que defendemos. Para ello, le hemos dado importancia a la tensión reflexiva, a un impulso renovador, a una cultura interna democrática y basada en la confianza. También le hemos dedicado tiempo a construir un movimiento político y social abierto que huya del dogmatismo y de los peores hábitos de la política institucional. Podemos decir con orgullo que, sin estar vacunados, en 30 años no hemos tenido un solo caso de corrupción en nuestro colectivo.

En este momento, un contexto político abierto y cambiante nos encuentra en un proceso de transición y de responsabilidades institucionales que antes no habíamos tenido, participando tanto en el gobierno de importantes ayuntamientos como sosteniendo con nuestro apoyo, dentro de Izquierda-Ezkerra, el cambio en Navarra. Se abre un período nuevo para Batzarre, y es necesario pensarnos hacia dentro y, sobre todo, hacia la sociedad.

La tarea de la renovación se centra en lo humano, en la acción social y en la estructura interna. Somos un colectivo con unos valores fuertes que merece la pena preservar, con una historia que, con sus aciertos y errores, ha sabido combinar la labor institucional exigente con el trabajo en movimientos sociales en ámbitos diversos como el sindical, el social, el pacifista, el feminista, en defensa del medio ambiente, la memoria histórica o el apoyo al euskera, entre otros.

Nuestras bases políticas, construidas por años de reflexiones y debates continuos, son válidas para afrontar este nuevo ciclo político. Sin duda, teníamos que actualizarlas, aclararlas y, lo más importante, hacerlas más útiles para atender las demandas y problemas de la sociedad navarra.

En fechas próximas se cumplen dos años del ansiado cambio en Navarra. Por primera vez en décadas, y con un resultado muy ajustado, fue posible un acuerdo programático que dio lugar a un nuevo gobierno sin la presencia de ninguna de las dos fuerzas que se habían alternado en el poder desde la transición de manera casi ininterrumpida, UPN y PSN.

Hasta el momento, el balance del trabajo realizado es claramente positivo. De todo ello cabrían destacar, especialmente, los aspectos sociales, económicos y de libertades civiles. En estos dos años se ha puesto fin a los recortes sociales y se ha incrementado hasta un porcentaje nunca conocido en Navarra la inversión social en Salud, Educación y Derechos Sociales, como áreas fundamentales del Estado de Bienestar, gracias a una reforma fiscal progresista que lo ha hecho posible.

Se han aprobado leyes y medidas sociales como la Renta Garantizada, los complementos de pensiones a todo pensionista que cobre menos del SMI, la Ley de Vivienda, el incremento de recursos para todo tipo de programas sociales, etcétera, que persiguen lo que ha sido una de nuestras señas de identidad, la lucha contra la pobreza y la garantía de los derechos sociales para todas las personas.

También cabe resaltar los avances importantes en materia de libertades e igualdad de derechos que, desde Batzarre e Izquierda-Ezkerra, hemos impulsado como la Ley de Memoria Histórica, la de otras víctimas, la que permite estudiar en toda Navarra en euskera en el modelo público, etcétera.

Este balance positivo no nos impide ser parcialmente críticos con algunas cuestiones, y exigentes en el cumplimiento de otras de las medidas que contempla el acuerdo programático, hasta ahora no desarrolladas.

Sin duda, ha sido en el ámbito educativo y, en parte, en el de política lingüística, donde se han dado más discrepancias. En más de una ocasión ha sido necesaria una actitud firme de Izquierda-Ezkerra para que nuestra apuesta por el avance del euskera no se traduzca en actuaciones excesivas que puedan colisionar con otros derechos ciudadanos. Seguimos pensando que las actuaciones en favor del euskera tendrán más éxito si se es exquisito en el respeto a los principios de voluntariedad y adaptación a la realidad sociolingüística de Navarra. El gran reto del euskera está más en la sociedad que en las leyes, en que cada vez más personas consideren positivo por múltiples razones, para ellas y sus hijos e hijas, aprender y hablar el euskera.

No podemos decir lo mismo de la oposición. Su nula disposición al diálogo y el acuerdo con las fuerzas del cambio, su discurso catastrofista en lo económico, alejado totalmente de la realidad, y su exageración interesada de todos los conflictos identitarios y lingüísticos, son sus señas de identidad. Y si de PP y UPN era esperable, sorprende la falta de rumbo propio del PSN. Batzarre siempre se ha mostrado partidario del diálogo entre las fuerzas progresistas y de izquierdas y seguiremos estándolo, por ser clave para que la derecha no vuelva al poder. Veremos si en el futuro es posible.

Hacia nosotros y nosotras mismas afrontamos esta asamblea con ánimo de hacernos más democráticos, más abiertos, más paritarios y con un código ético más sólido. Nos marcamos como objetivo seguir fortaleciendo la actual coalición de Izquierda-Ezkerra, abiertos a profundizar en un mayor grado de unidad, también electoral, de las izquierdas no nacionalistas. Siempre lo hemos dicho, la agrupación de las izquierdas podía haber liderado el cambio y lo puede hacer en el futuro. En ese camino, desde Batzarre nos reafirmamos en nuestra apuesta por fortalecer el cambio, que deseamos sea más de izquierdas, más social, más plural y más para las personas.

Firman este artículo las personas de Batzarre: Andoni Hernandez Iñaki Etxeberria, Iñigo Rudi, Joseba Eceolaza, Josetxo Arbizu, Julen Mendiguren, Marisa Marques, Milagros Rubio, Nerea Urroz, Patricia Abad, Olga Risueño, Ramon Marín, Ruben Oneca, Tere Gonzalez, Txema Mauleon, Txomin Garmendia.