Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Los bostezos se apoderan del hemiciclo

Los diputados sobrevivieron a las 11 horas de debate a golpe de libros, periódicos y teléfonos móviles

Un reportaje de Alicia López - Miércoles, 14 de Junio de 2017 - Actualizado a las 06:02h

La ministra Fátima Báñez consulta su teléfono y el ministro Íñigo Méndez de Vigo lee un libro durante el discurso de Iglesias. En el centro, la diputada de Podemos Ángela Ballester, embarazada, de pie durante el pleno. A la derecha, el ministro Alfonso Da

La ministra Fátima Báñez consulta su teléfono y el ministro Íñigo Méndez de Vigo lee un libro durante el discurso de Iglesias. En el centro, la diputada de Podemos Ángela Ballester, embarazada, de pie durante el pleno. A la derecha, el ministro Alfonso Dastis, bostezando sin disimulo. Fotos: Efe

Galería Noticia

  • La ministra Fátima Báñez consulta su teléfono y el ministro Íñigo Méndez de Vigo lee un libro durante el discurso de Iglesias. En el centro, la diputada de Podemos Ángela Ballester, embarazada, de pie durante el pleno. A la derecha, el ministro Alfonso Da

Bostezos en todas las bancadas y mucho aburrimiento es lo que se apoderó del hemiciclo mientras se debatía la tercera moción de censura de la democracia, un debate de 11 horas al que los diputados sobrevivieron a golpe de teléfono móvil, aunque hay quien llegó a desplegar el periódico o incluso un libro.

Y no uno sino dos textos se llevó el ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, para pasar el larguísimo día: Cervantes y el trasfondo jurídico de El Quijote, de Luis María Cazorla, y Tenemos que hablar de muchas cosas, de Miguel Hernández.

Muy previsor fue el ministro mientras que otros, como los diputados Jesús Posada, del PP, y Jordi Xuclà, del PDeCAT, tuvieron que leerse hasta los anuncios por palabras para estirar el periódico hasta el final.

Los que se volcaron en el móvil fueron la gran mayoría de los parlamentarios y algunos apenas levantaron la vista de su teléfono, como Íñigo Errejón, que casi ni lo hizo cuando hablaban los suyos para defender la moción contra Mariano Rajoy.

Las cinco horas largas que hablaron Montero e Iglesias para defender su moción, siguiendo la “escuela de Maduro y Fidel Castro”, como apuntó Ana Oramas, dieron lugar a todo tipo de bromas, sobre todo a través de las redes sociales, en lo que entró también el PP.

Si a primera hora el PP creaba la etiqueta #ÍñigoVuelve en su cuenta oficial de Twitter, en referencia al ex número dos de Podemos por el sopor que les producía el discurso de la portavoz de Podemos, después la cambiaron a #IreneVuelve. En su primera intervención, Irene Montero, pronunció un discurso de dos horas y once minutos. Al hashtag del PP nacional se sumó el PP de la Comunidad de Madrid con un tuit que contiene un gif en el que un bebé cae derrumbado de sueño sobre un sofá.

Izquierda Unida dio un giro al hashtag de los Populares con un tuit en el que decían: “Eso, #ÍñigoVuelve y ponte a trabajar” (por Méndez de Vigo).

En las primeras horas de sesión, Montero relató los contactos de los hermanos Ignacio y Pablo González para acabar con un consejo para el presidente: “Señor Rajoy, le voy a dar una recomendación: por favor, quítele el teléfono al señor Catalá”.

Mientras, como el hambre acuciaba porque iban dando “las dos, las tres y las cuatro...” y no se producía el esperado receso para comer, finalmente un ujier llevó un sobre con alguna clase de tentempié -quizá unos frutos secos o unaschuches- del que fueron picando Rajoy y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, hasta que la presidenta de la Cámara interrumpió el debate cerca de las cinco de la tarde.

Las primeras ocho horas de sesión a Rajoy le parecieron más que suficientes como para tener que hacer una valoración de su discurso a petición de los periodistas: “¡Hombre, llevo ocho horas!”.

un ‘villalobos’Los fotógrafos captaron al alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, de la plataforma electoral Marea Atlántica, jugando con su tablet, aunque es uno de los llamados alcaldes del cambio que se desplazaron a Madrid para apoyar a Pablo Iglesias.

Así, las bromas en las redes sociales no se dejaron esperar: “Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña, encuentra el discurso de Irene Montero un pelín largo... Y se ha marcado un Villalobos”, escribían en Twitter, recordando cuando se sorprendió a la diputada del PP Celia Villalobos jugando al Candy Crush mientras presidía el Pleno del Congreso.

Como recordó Irene Montero, decían unos versos de Machado: “Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza”. Pues eso, que la jornada terminó al igual que comenzó, bostezando.

Herramientas de Contenido